


Los precios del petróleo registraron fuertes caídas este lunes, mientras que las bolsas de valores repuntaron, tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de posponer temporalmente los ataques contra las centrales eléctricas de Irán.
“Después de tocar fondo, los mercados están experimentando un repunte significativo”, señaló Neil Wilson, analista de Saxo Markets. Trump informó que Washington e Irán habían sostenido “conversaciones muy buenas y productivas para una resolución completa de las hostilidades” y que dichas conversaciones continuarían durante la semana. Además, confirmó en su plataforma Truth Social que había ordenado aplazar cinco días cualquier acción militar contra la infraestructura energética iraní, medida que había sido previamente amenazada.
Este anuncio provocó un descenso inmediato en los precios del petróleo, que habían iniciado la sesión al alza. A las 11:40 GMT, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense, cayó un 7,52% hasta los 90,84 dólares, mientras que el Brent del Mar del Norte perdió un 6,55%, cotizándose en 104,84 dólares. Los precios del crudo habían escalado desde el 28 de febrero, cuando los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y el bloqueo parcial del estrecho de Ormuz generaron alta volatilidad en el suministro mundial de petróleo.
Al mismo tiempo, los mercados bursátiles reaccionaron positivamente. La Bolsa de París subió 1,53%, Fráncfort 1,92%, Milán 1,24%, Londres 0,18% y Madrid 0,75% hacia las 11:30 GMT, mientras que los futuros de los principales índices en Wall Street también registraban ganancias significativas. Según Andreas Lipkow, analista de CMC Markets, los inversores estaban preocupados por “el ultimátum de Trump, que exigía a Irán la apertura del estrecho de Ormuz”.
El pasado fin de semana, Trump advirtió que, si Irán no reabría de manera incondicional el estrecho de Ormuz antes del lunes por la noche, Estados Unidos atacaría sus plantas eléctricas. Teherán respondió que cerraría completamente la vía estratégica y amenazó con represalias contra infraestructuras clave en Oriente Medio. Tras el anuncio estadounidense, los medios iraníes negaron cualquier negociación directa con Washington, dejando la reacción futura de los mercados en incertidumbre.









