


La detección temprana del cáncer de pulmón continúa siendo un factor determinante en la evolución de la enfermedad, y nuevos avances tecnológicos están modificando su abordaje clínico. Entre ellos, la broncoscopia robótica se posiciona como una herramienta que permite obtener diagnósticos más precisos en etapas iniciales.
El doctor Sebastián Fernández-Bussy, director de Neumología Intervencionista de Mayo Clinic, explicó que ante la detección de un nódulo pulmonar sospechoso es fundamental contar con métodos que ofrezcan resultados confiables sin recurrir a múltiples procedimientos invasivos.
La broncoscopia robótica, aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos en 2019, facilita la navegación dentro del pulmón con mayor estabilidad y precisión. Esto permite tomar múltiples muestras, incluso en ambos pulmones, durante una sola intervención.
“Gracias a ella se puede diagnosticar, estratificar y tratar en un mismo procedimiento el cáncer pulmonar, en caso que se aplique”, señaló Fernández-Bussy.
La incorporación de herramientas como la ecografía endobronquial y el uso de imágenes tridimensionales en tiempo real, junto con tomografías computarizadas de haz cónico, mejora la localización de las lesiones y aumenta la confiabilidad del diagnóstico.
Datos de estudios clínicos muestran que el 56 % de las lesiones analizadas mediante estas técnicas resultaron malignas, mientras que un 21 % fueron benignas. Un 23 % no permitió un diagnóstico concluyente bajo criterios estrictos establecidos por sociedades médicas.
Además del diagnóstico, estas plataformas comienzan a integrarse con terapias mínimamente invasivas, lo que abre la posibilidad de tratar la enfermedad en el mismo procedimiento, especialmente en pacientes que no pueden someterse a cirugía o radioterapia.
La importancia del diagnóstico oportuno se refleja en la supervivencia: cuando el cáncer de pulmón se detecta en etapas localizadas, la tasa de supervivencia a cinco años ronda el 67 %, mientras que en fases metastásicas desciende a aproximadamente el 12 %.
Este tipo de avances refuerza la tendencia hacia procedimientos más integrales, con menor impacto para el paciente y tiempos de recuperación más cortos, en un contexto de creciente demanda por diagnósticos rápidos y precisos.







