


La Embajada de Estados Unidos en República Dominicana advirtió este lunes que los oficiales consulares suelen tener acceso a más información de la que los solicitantes podrían imaginar al evaluar una visa de inmigrante. Por ello, instó a quienes tramitan sus solicitudes a ser completamente honestos sobre su historial penal y migratorio.
En su columna semanal “Pregúntele al cónsul”, la embajada explicó que cada caso pasa por un proceso exhaustivo de verificación, que incluye la revisión de antecedentes, estadías previas en Estados Unidos, posibles irregularidades migratorias, así como arrestos o condenas previas.
La misión diplomática enfatizó que responder con transparencia puede favorecer la resolución positiva de los casos. Señaló que declarar la verdad en los formularios DS-260 e I-130 ayuda a evitar retrasos y permite que el proceso avance de manera más ágil.
“La honestidad no es solo un requisito legal, sino una necesidad. Proporcionar información completa acelera el trámite y disminuye la posibilidad de demoras”, indica la embajada en la columna. Además, subraya que dar información veraz asegura que las solicitudes sean evaluadas de manera correcta y refuerza la integridad del sistema de visas.
La embajada también advirtió que ocultar o falsear información puede tener consecuencias graves, incluyendo la negación inmediata de la visa o restricciones para futuras solicitudes. Por ello, recomienda revisar cuidadosamente cada apartado de los formularios y preparar la documentación de respaldo antes de la entrevista.
La misión diplomática recordó que los oficiales consulares están entrenados para detectar inconsistencias y evaluarán toda la información con criterio profesional. Por esta razón, enfatizan que la preparación y la transparencia no solo facilitan el trámite, sino que protegen al solicitante de posibles inconvenientes legales y retrasos innecesarios.
En conclusión, la embajada recomienda completar las solicitudes con veracidad y responder con honestidad a todas las preguntas del oficial consular. Según la misión diplomática, la honestidad es la mejor vía para garantizar un proceso justo y acercarse al sueño americano.









