


La presidenta de la Confederación Patronal de la República Dominicana, Laura Peña Izquierdo, abogó por la creación de un mercado laboral más flexible en la República Dominicana, que permita adaptarse a las nuevas dinámicas del empleo, incentive la productividad y facilite tanto la movilidad de los trabajadores como la sostenibilidad de las empresas.
Durante su participación en el programa El Sol de la Mañana, Peña Izquierdo afirmó que no es saludable que un empleado permanezca en una empresa por obligación únicamente para garantizar el cobro de la cesantía, lo que —a su juicio— afecta la productividad y el clima laboral. En ese sentido, planteó la necesidad de discutir alternativas como un seguro de desempleo, que permita a los trabajadores acceder a un fondo de apoyo independientemente de si renuncian o son desahuciados.

La dirigente empresarial destacó que muchas empresas dominicanas ya están aplicando esquemas de trabajo flexible, especialmente el modelo híbrido, que combina jornadas presenciales con trabajo a distancia. Explicó que en áreas administrativas y de servicios, varias compañías han establecido esquemas de tres días presenciales y dos remotos, lo que les ha permitido reducir significativamente sus espacios físicos y ahorrar recursos en alquiler y mantenimiento de oficinas.
Indicó que estas prácticas no solo representan un alivio económico para las empresas, sino que también se han convertido en un factor clave para atraer talento joven, ya que —según señaló— los nuevos profesionales priorizan la flexibilidad laboral al momento de aceptar un empleo. “Hoy los jóvenes preguntan primero si el trabajo es híbrido”, aseguró.
Peña Izquierdo también resaltó que la flexibilización de la jornada laboral, aplicada de manera voluntaria, ha comenzado a dar resultados positivos en empresas de servicios y en áreas administrativas, aunque reconoció que su implementación en sectores industriales aún presenta mayores desafíos. No obstante, sostuvo que reducir horas de trabajo, acompañado de un aumento de productividad, puede mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal de los empleados.
Finalmente, reiteró que el país debe prepararse para los empleos del futuro, incorporando nuevas modalidades de trabajo, mayor flexibilidad y una mejor articulación entre el sector empresarial, la academia y los centros de formación técnica, a fin de responder a los cambios tecnológicos y a las expectativas de las nuevas generaciones.









