


El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, acusó este martes a Estados Unidos de ejecutar un “acto de guerra y de genocidio” mediante el bloqueo energético y económico aplicado contra la isla, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU organizada por China.
Pese a sus fuertes críticas hacia Washington, el funcionario cubano aseguró que el Gobierno de La Habana mantiene disposición para dialogar con las autoridades estadounidenses en medio del creciente deterioro de las relaciones bilaterales.
Las declaraciones fueron emitidas en el marco de una sesión especial del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas, donde Rodríguez también rechazó la reciente imputación judicial realizada en Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro.

Según el canciller cubano, los cargos presentados por la Justicia estadounidense contra Raúl Castro forman parte de una estrategia política orientada a justificar posibles acciones contra Cuba.
Rodríguez calificó la acusación como una medida “fraudulenta y políticamente motivada”, asegurando que busca manipular a la opinión pública estadounidense y extranjera para respaldar una eventual intervención contra la isla.
La imputación está relacionada con la muerte de cuatro pilotos de la organización Hermanos al Rescate ocurrida hace 30 años, caso por el cual las autoridades estadounidenses acusan a Castro de conspiración, asesinato y destrucción de una aeronave.
Durante su intervención ante la ONU, el diplomático afirmó que el cerco energético impuesto por Estados Unidos equivale a un bloqueo naval y sostuvo que sus consecuencias afectan gravemente las condiciones de vida de la población cubana.
El funcionario cubano aseguró que las restricciones económicas y energéticas han provocado un fuerte deterioro social y sanitario en la isla, señalando que la situación podría derivar en una crisis humanitaria.
Según Rodríguez, el endurecimiento del bloqueo ha incrementado la mortalidad infantil y reducido las expectativas de vida de niños con enfermedades graves, como el cáncer.
Además, responsabilizó al presidente estadounidense Donald Trump de recrudecer las medidas de presión contra Cuba, incluyendo restricciones petroleras y amenazas de intervención militar.
El canciller advirtió que una eventual acción militar provocaría “un baño de sangre” tanto para cubanos como para estadounidenses y llamó a la comunidad internacional a movilizarse para evitar una escalada del conflicto.








