








Las autoridades federales de Estados Unidos anunciaron la extradición del dominicano Ruddy Cenit-Then, señalado por participar en una red dedicada a la distribución de fentanilo y metanfetamina mediante una operación ilegal de fabricación de pastillas en Manhattan.
El imputado, de 46 años, compareció este jueves ante la jueza federal Sarah Netburn, quien dispuso su permanencia bajo custodia mientras continúa el proceso judicial en su contra. Según la acusación, Cenit-Then habría coordinado junto a otras personas un laboratorio clandestino instalado en un apartamento del piso 20 de un edificio residencial ubicado en Washington Heights, en Manhattan, donde supuestamente elaboraban tabletas adulteradas con narcóticos.
El fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, aseguró que las autoridades mantendrán acciones firmes contra estructuras dedicadas al narcotráfico dentro de la ciudad. Indicó que el acusado habría puesto en peligro a miles de ciudadanos mediante la producción y distribución de drogas sintéticas.
Por su parte, Michael Alfonso, encargado de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Nueva York, afirmó que el apartamento funcionaba como un centro de producción de pastillas a gran escala.
Mientras tanto, la representante de la DEA en Nueva York, Farhana Islam, sostuvo que el acusado intentó evadir la justicia refugiándose en República Dominicana, aunque destacó la cooperación internacional que permitió localizarlo y extraditarlo.
Las investigaciones indican que el 24 de julio de 2025 agentes federales realizaron un allanamiento en el inmueble vinculado al caso, donde ocuparon una máquina industrial para prensar pastillas y unas 37 libras de una sustancia cristalina que resultó positiva a metanfetamina en pruebas preliminares.
De acuerdo con el expediente, las sustancias y equipos estaban escondidos detrás de paneles colocados dentro de un armario del apartamento.
Cenit-Then enfrenta cargos por conspiración para distribuir fentanilo y metanfetamina, delito que en Estados Unidos contempla una condena mínima de diez años de prisión y una pena máxima de cadena perpetua.
Las autoridades estadounidenses resaltaron la colaboración entre HSI, la DEA, la Policía Estatal de Nueva York, el NYPD, fiscales locales, el Servicio de Alguaciles de EE. UU. y organismos dominicanos para concretar el arresto y la extradición.
El caso es manejado por fiscales de la Unidad de Narcóticos del Distrito Sur de Nueva York. Las autoridades recordaron que los cargos son acusaciones formales y que el imputado mantiene la presunción de inocencia hasta que un tribunal determine lo contrario.



