


El escritor e investigador musical Felucho Jiménez salió en defensa del maestro Rafael Solano ante la recurrente polémica sobre la autoría de la letra de la emblemática canción “Por Amor”, afirmando que se trata de una obra íntegra del destacado compositor dominicano.
Durante una intervención radial, Jiménez expresó su sorpresa ante versiones que cuestionan la autoría de Solano y subrayó que su trayectoria demuestra con claridad su capacidad poética.
Señaló que Rafael Solano no solo es uno de los músicos más importantes del país, sino también un creador con una obra literaria sólida, reflejada tanto en sus canciones como en sus libros y ensayos.
Felucho recordó que Solano escribió “Música y pensamiento, crónicas y reflexiones de un músico dominicano”, y que forma parte de un reducido grupo de compositores nacionales que también dejaron una huella en la literatura, junto a figuras como Julio Alberto Hernández, José Dolores Cerón y Luis Alberti.

En ese contexto, resaltó que Manuel de Jesús Troncoso, a quien definió como otra gran gloria del bolero dominicano, dejó constancia por escrito de que Rafael Solano era el autor único de la letra de “Por Amor”. Indicó que esa carta, enviada a Miñín Soto y hecha pública cuando Troncoso aún vivía, constituye una prueba determinante.
Jiménez explicó que sugerir una palabra o hacer un comentario no convierte a nadie en coautor de una obra. Para ilustrarlo, narró una anécdota personal que luego inspiró una imagen utilizada por Juan Luis Guerra en una canción, aclarando que eso no lo convierte en autor del tema.
El investigador también rechazó que, desde la lingüística u otras disciplinas, se pretenda desacreditar a Solano, y afirmó que si Manuel Troncoso —abogado y representante de entidades de registro de obras— reconoció la autoría, no hay espacio para dudas.
Felucho Jiménez concluyó que no existe razón para enfrentar a dos figuras cumbre de la música nacional, insistiendo en que tanto Solano como Troncoso ocupan un lugar privilegiado en la historia cultural dominicana.
El bolero y su origen latinoamericano
Jiménez explicó que el bolero surge en Cuba, con “Tristeza” de Pepe Sánchez, y luego se desarrolla y difunde ampliamente en México y el Caribe.
Señaló que el bolero tiene una estructura más breve y espíritu bailable, mientras que la balada posee letras más extensas y un enfoque menos rítmico.
Indicó que el bolero fue una de las primeras expresiones musicales que se bailó de cuerpo pegado, marcando una ruptura en la historia del baile.
Aclaró que, aunque Garay vivió en República Dominicana, no se puede atribuirle una influencia directa en el origen del bolero dominicano.
Felucho rechazó la idea de que el son naciera en República Dominicana y defendió el reconocimiento histórico de Cuba como su cuna, comparándolo con el reconocimiento dominicano de la bachata.








