


El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, advirtió este sábado que su organización reaccionará si Israel incumple el alto el fuego vigente, y expresó su disposición de colaborar con el Estado libanés en iniciativas orientadas a recuperar la soberanía nacional.
“Debido a que no confiamos en el enemigo, los combatientes de la resistencia permanecerán en el terreno listos para actuar ante cualquier violación”, afirmó en un comunicado. Asimismo, sostuvo que la tregua debe ser respetada por ambas partes, señalando que no aceptarán continuar soportando ataques mientras los esfuerzos diplomáticos no ofrecen resultados concretos.
Qassem recordó que, durante el periodo previo de cese de hostilidades —que se extendió por unos 15 meses—, fuerzas israelíes mantuvieron incursiones constantes en territorio libanés e incluso ocuparon varias posiciones estratégicas.
En ese sentido, instó a que se cumplan las exigencias planteadas por su organización, entre ellas el fin de las ofensivas israelíes y la retirada de sus tropas del sur del Líbano, donde se plantea establecer una zona de seguridad.
Aunque recientemente entró en vigor una nueva tregua, Israel no ha concretado su retirada del territorio, pese a que previamente manifestó su intención de controlar una franja que abarca desde el río Litani hasta la línea fronteriza de facto.
Entre otras demandas, el dirigente mencionó la liberación de prisioneros, el retorno de los desplazados a sus hogares en el sur del país y la reconstrucción de las zonas afectadas, con apoyo de la comunidad internacional.
El líder también aseguró que Hizbulá está dispuesto a cooperar plenamente con las autoridades libanesas para avanzar hacia un nuevo escenario de estabilidad, basado en la unidad interna, la prevención de conflictos y el fortalecimiento de una estrategia de seguridad nacional.
Además, hizo un llamado a evitar lo que calificó como “humillaciones” en negociaciones directas con Israel, cuestionando la influencia de actores externos como Estados Unidos, que actúa como mediador en el acuerdo.
La tregua, que entró en vigor la medianoche del jueves con una duración inicial de diez días, busca abrir paso a un diálogo más amplio que permita alcanzar una solución duradera al conflicto, aunque estas conversaciones no incluyen directamente a Hizbulá.









