


El vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Iván Lorenzo, aseguró este lunes que el actual Gobierno se ha consolidado como el más "moroso" y de "peor" historial de pagos en la historia del país, al referirse a deudas pendientes con empresas que ejecutaron obras para el Estado dominicano y que, según afirmó, aún no han recibido el pago correspondiente.
Durante su participación en el programa radial El Sol de la Mañana, Lorenzo explicó que sometió una iniciativa legislativa con el objetivo de dar cumplimiento a una obligación del Estado con numerosas empresas que realizaron obras públicas y cuyos pagos quedaron pendientes.
Señaló que muchas de estas deudas se originaron durante la gestión del exministro de Obras Públicas Deligne Ascensión, aunque también incluyen compromisos adquiridos en gobiernos anteriores.
“El propio Gobierno les dijo a esas empresas que la única vía para saldar esa deuda era a través de una ley”, afirmó Lorenzo, al indicar que un grupo de ciudadanos acudió a su oficina cuando él era senador y le presentó la documentación que sustentaba la existencia y ejecución de dichas obras.

El dirigente peledeísta sostuvo que, ante la magnitud del monto involucrado, desde el oficialismo existía resistencia a que la oposición impulsara el proceso, para evitar interpretaciones políticas. “No querían que la oposición hiciera ruido, como si se buscara algún beneficio con el pago”, señaló.
Asimismo, precisó que no solo se abstuvo de cuestionar el proyecto, sino que asumió el compromiso de impulsarlo en el Congreso. “Ese fue el único proyecto que se envió a dos comisiones, y en ambas se rindieron informes favorables”, explicó.
El vicepresidente del PLD subrayó que el proceso se llevó a cabo con responsabilidad y sin motivaciones partidarias.
“Verificamos obra por obra que se hubiesen realizado y que los dominicanos estuvieran usufructuando esas infraestructuras”, puntualizó.
Finalmente, Lorenzo reiteró que su posición responde a un principio de justicia y respeto a los compromisos del Estado, al tiempo que insistió en que el incumplimiento de pagos afecta la credibilidad gubernamental y perjudica al sector productivo nacional. “Somos oposición, pero sin saña; cuando algo es justo, hay que respaldarlo”, concluyó.









