Oncólogos advierten que ARS no deben administrar y a la vez prestar directamente servicios a pacientes con cáncer

Los oncólogos José Ramírez y Claudia de los Santos advirtieron que las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) no deben asumir directamente la prestación de servicios médicos a pacientes con cáncer, al considerar que esa práctica puede generar conflictos de intereses y comprometer la continuidad de la atención clínica.
Ramírez sostuvo que el marco legal dominicano establece una separación entre la administración de los recursos y la prestación directa de los servicios de salud, precisamente para evitar que una misma entidad actúe como financiadora y proveedora.
A su juicio, permitir que una ARS administre los recursos y al mismo tiempo decida o ejecute tratamientos puede crear incentivos para reducir costos en detrimento de la calidad de la atención.
“Una institución no puede ser juez y parte, sobre todo una institución que administra recursos y que quiere ahorrar recursos”, expresó el especialista.
Ramírez explicó que, bajo ese esquema, existe el riesgo de que se prioricen alternativas de menor costo que no necesariamente representen la mejor opción terapéutica para el paciente.
El oncólogo aclaró, no obstante, que no considera mala la Ley 87-01, aunque entiende que, después de 25 años de vigencia, requiere revisiones y regulaciones que permitan corregir debilidades y adaptarla a la realidad actual del sistema de salud.
“No pueden administrar y prestar servicios”
Claudia de los Santos coincidió en que las ARS pueden desarrollar programas de acompañamiento para pacientes oncológicos, pero cuestionó que esos programas deriven en la prestación directa de servicios médicos.

“No vemos mal que se haga un programa para ayudar a un paciente y acompañarlo. Lo que está mal es que usted no explique y sea conciso sobre quién va a prestar esos servicios”, señaló.
La especialista afirmó que una aseguradora no debe administrar los recursos y simultáneamente prestar la atención, porque se produciría un conflicto de intereses.
“Usted no puede administrar y también prestar servicio porque entonces, por ahorrarse dinero, puede dejar de hacer cosas”, sostuvo.
De los Santos agregó que, ante ese escenario, el componente económico podría adquirir mayor peso que la necesidad clínica del paciente.
Ambos especialistas cuestionaron además que algunas ARS hayan anunciado programas dirigidos a pacientes oncológicos sin consultar previamente a los médicos y centros especializados que ya tienen bajo su responsabilidad el tratamiento de esos pacientes.
Según De los Santos, los centros agrupados en la Asociación de Centros Oncológicos Privados no habían recibido información previa sobre el funcionamiento de esos programas.

Advierten sobre fragmentación de la atención oncológica
Uno de los principales riesgos señalados por los especialistas es la posibilidad de fragmentar el seguimiento clínico de personas que reciben tratamientos complejos como quimioterapia.
De los Santos explicó que el oncólogo que atiende regularmente al paciente conoce su historial, diagnóstico, medicamentos, dosis y posibles complicaciones derivadas del esquema terapéutico.
Por esa razón, consideró peligroso que una complicación sea manejada por un profesional que no conoce previamente el expediente ni el tratamiento administrado.
“No podemos fragmentar la atención clínica de un paciente oncológico porque no es una gripe. Es un tratamiento cuidadoso”, advirtió.
La doctora señaló que cuando un paciente presenta una complicación durante un tratamiento oncológico, la primera recomendación debe ser mantener comunicación directa con su oncólogo.
Ramírez y De los Santos plantearon también interrogantes sobre la responsabilidad legal en caso de que un paciente sea atendido por un programa externo a su equipo oncológico habitual y posteriormente sufra un deterioro grave o fallezca.
“¿De quién va a ser la responsabilidad legal?”, cuestionó De los Santos al referirse a la posible participación simultánea del médico tratante, otro especialista contratado por la aseguradora y la propia ARS.
Piden intervención de los organismos reguladores
Ramírez sostuvo que corresponde a las instituciones responsables de regular el Sistema Dominicano de Seguridad Social determinar si esas prácticas se ajustan a la legislación vigente.
El especialista aseguró que diferentes aseguradoras han desarrollado programas relacionados con pacientes oncológicos y reclamó mayor fiscalización sobre el alcance de esas iniciativas.
Los médicos insistieron en que el problema no radica en ofrecer orientación, acompañamiento o facilidades a los pacientes, sino en sustituir o interferir con la relación clínica entre el paciente, su oncólogo y el centro donde recibe tratamiento.
Medicamentos de Altos Costos
También expresan preocupación por implementación del FOMAC.
Durante la entrevista, los especialistas también manifestaron preocupación por la forma en que podría operar el Fondo Nacional de Medicamentos de Alto Costo, conocido como FOMAC, particularmente en relación con la compra, distribución y administración de medicamentos oncológicos.
- Ramírez explicó que una de las alternativas discutidas contempla que el Estado compre los medicamentos, las ARS financien su costo y posteriormente los fármacos sean enviados a los centros oncológicos para su administración.
El oncólogo cuestionó que los centros especializados puedan quedar limitados exclusivamente a administrar medicamentos definidos y adquiridos por otra institución.
De los Santos aclaró que la creación del FOMAC no necesariamente constituye una mala iniciativa, pero sostuvo que el problema está en la manera en que se pretende gestionar.
“El fin de crear el FOMAC es excelente; el problema es cómo lo están gestionando”, planteó.
- La especialista explicó que un centro oncológico no se limita a recibir un medicamento y aplicarlo al paciente. El tratamiento requiere evaluaciones médicas, comités de tumores, farmacovigilancia, almacenamiento especializado, seguimiento de complicaciones y personal capacitado.
Según afirmó, las tarifas actualmente reconocidas por la administración de medicamentos no cubrirían todos esos costos operativos.
Temen impacto sobre centros oncológicos privados
Los especialistas alertaron que una implementación que reduzca significativamente los ingresos de los centros privados podría afectar su sostenibilidad y, como consecuencia, disminuir la capacidad del sistema para atender pacientes con cáncer.
De los Santos indicó que en República Dominicana funcionan alrededor de 12 centros oncológicos privados y que esa red absorbe una proporción considerable de los nuevos diagnósticos.
Ramírez estimó que los centros privados atienden entre 4,500 y más de 5,000 nuevos pacientes al año, mientras sostuvo que la red pública ya enfrenta una elevada demanda.
- Los médicos advirtieron que un eventual cierre o reducción de servicios en la red privada trasladaría una cantidad importante de pacientes hacia hospitales públicos que ya operan con alta ocupación.
También plantearon dudas sobre los criterios que se utilizarían para seleccionar los medicamentos adquiridos por el FOMAC y reclamaron mecanismos que garanticen la calidad de las moléculas utilizadas en tratamientos contra el cáncer.
- Ramírez y De los Santos insistieron en que cualquier modificación al modelo de financiamiento de los medicamentos oncológicos debe ser discutida con los especialistas y centros que prestan directamente la atención.
A su juicio, las decisiones administrativas y económicas deben preservar como prioridad la continuidad, seguridad y calidad del tratamiento de los pacientes con cáncer.











