


La NASA informó que este sábado los aficionados a la astronomía podrán observar seis planetas alineados en el cielo, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. El fenómeno será visible desde cualquier punto del planeta, con mejores oportunidades al atardecer.
El llamado “desfile planetario” ocurre por la disposición de las órbitas alrededor del Sol, explicó Heidi Haviland, científica del Centro Marshall de Vuelos Espaciales, en Huntsville, Alabama. La experta detalló que Mercurio, Venus, Saturno y Júpiter podrán verse a simple vista, mientras que Urano y Neptuno requerirán binoculares o telescopio.
Los especialistas indicaron que no se necesitan gafas protectoras, como ocurre con los eclipses solares. Recomendaron observar cuando los planetas estén al menos a 10 grados sobre el horizonte, ya que una posición demasiado baja dificulta su visibilidad por efecto de la atmósfera. Madrugadores podrán intentarlo antes del amanecer, mientras que quienes prefieran la noche tendrán mejores vistas justo después de la puesta del Sol.
Haviland subrayó que estas configuraciones ayudan a comprender cómo varían las posiciones planetarias respecto a la Tierra, un elemento clave en la planificación de misiones espaciales como InSight, que llegó a Marte en 2018 tras esperar la alineación orbital adecuada entre ambos planetas.
Para distinguirlos, los expertos aconsejan identificar primero a Venus, el objeto más brillante después del Sol y la Luna. Marte se apreciará con tono rojizo, Saturno con matiz amarillento y Júpiter destacará en lo alto del cielo. Mercurio será el más difícil de ubicar y aparecerá bajo en el horizonte entre 30 y 60 minutos después del atardecer. También recomiendan alejarse de la contaminación lumínica.
La agencia espacial adelantó además otros eventos astronómicos próximos, como un eclipse lunar total visible en varias regiones de Asia, Oceanía y América, y una “Luna azul” el 31 de mayo. Asimismo, el 8 y 9 de junio, Venus y Júpiter aparentarán estar muy próximos entre sí desde la perspectiva terrestre, aunque en realidad los separan millones de kilómetros.








