Abinader: para mí combatir el hambre “es una obligación moral"

El presidente Luis Abinader afirmó que la República Dominicana ha salido oficialmente del mapa del hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), tras registrar una reducción significativa en los niveles de subalimentación durante las últimas dos décadas.
Durante su discurso en la inauguración del Foro Mundial de la Alimentación (WFF-2026), el mandatario destacó este logro como resultado de años de esfuerzos y de la decisión de convertir el acceso a una alimentación digna en una prioridad nacional.
“Mi país, la República Dominicana, ha salido oficialmente del mapa del hambre de la FAO”, expresó Abinader ante los participantes del encuentro internacional.
El jefe de Estado explicó que la prevalencia de la subalimentación en el país pasó de un 21.3 % en 2006 a menos del 2.5 % en 2025, cifras que presentó como evidencia de los avances alcanzados en la lucha contra el hambre.
“Durante años aquello fue una aspiración, después fue una meta, luego se convirtió en una obsesión del gobierno, y hoy es ya una realidad”, manifestó.
Abinader sostuvo que combatir el hambre representa mucho más que garantizar alimentos, debido a las consecuencias que la desnutrición tiene sobre el desarrollo y las oportunidades de las personas, especialmente de los niños.
“El hambre no vacía solamente un plato; puede vaciar también de oportunidades una vida entera”, expresó el gobernante, al señalar que la falta de una alimentación adecuada limita la capacidad de aprender, desarrollarse y competir en igualdad de condiciones.
Asimismo, enfatizó que la lucha contra el hambre constituye una obligación moral, más allá de las políticas sociales que pueda implementar un gobierno.
“Por eso, combatir el hambre nunca ha sido para mí una política social más: es una obligación moral”, afirmó.
El presidente concluyó este fragmento de su intervención resaltando que detrás de la reducción de los indicadores de subalimentación existen años de trabajo y el propósito de hacer de la alimentación digna un derecho efectivo para la población dominicana.
La afirmación del mandatario coincide con el reconocimiento anunciado por la FAO en julio de 2026, cuando el organismo situó a República Dominicana fuera de su mapa del hambre al registrar una prevalencia de subalimentación inferior al 2.5 %.
Este indicador no significa que el hambre haya desaparecido completamente del país, sino que la prevalencia estimada de subalimentación se encuentra por debajo del umbral utilizado por la FAO.











