


Las autoridades del distrito municipal de Cambita-Pueblecito, encabezadas por su alcalde Javier Garabitos, junto a dirigentes comunitarios y presidentes de juntas de vecinos, solicitaron la intervención directa del presidente de la República, Luis Abinader, ante la construcción de una carretera dentro del cauce de un río de la zona, utilizada para el transporte de sedimentos extraídos de la presa de Valdesia.
Durante un recorrido de inspección por el área intervenida, Garabitos documentó los daños visibles provocados por los trabajos de limpieza y extracción de sedimentos en la cola del embalse de Valdesia, conocido como Muchas Aguas.
Según explicó, la forma en que se están trasladando estos materiales ha alterado el curso natural del río, secando tramos completos del afluente y poniendo en riesgo decenas de viviendas y las principales fuentes de agua del territorio.
“En mi calidad de alcalde, quiero hacerle un llamado al Presidente de la República para que venga él mismo y compruebe lo que está pasando en Cambita-El Pueblecito, donde han construido más de seis kilómetros de carretera dentro del cauce del río”, expresó Garabitos, mientras señalaba las zonas afectadas.
El alcalde advirtió que el paso constante de camiones pesados ha encajonado el río en tramos improvisados, dejando viviendas al borde del nuevo cauce sin ningún tipo de protección.
“Desde que el río crezca, esas casas se las va a llevar. Todo se hizo para que los camiones pasen libremente”, denunció, al tiempo que alertó que seis pozos que dependen del río están en peligro de desaparecer.
Las denuncias fueron respaldadas por dirigentes comunitarios de distintas filiaciones políticas. Roque Lara, presidente de la Junta de Vecinos de La Guama y miembro del Partido Revolucionario Moderno (PRM), afirmó que la intervención ha provocado una depredación ambiental significativa, con tala de árboles y riesgo directo para sectores como el barrio Simón Bolívar.
En tanto, José García de los Santos, presidente de la Unión de Juntas de Vecinos del distrito municipal, aseguró que los trabajos comenzaron sin informar a la población. “Esto inició el 21 de enero, mientras el pueblo celebraba el Día de la Virgen de la Altagracia.
Lo que están haciendo es totalmente ilegal. Nuestros pozos se están secando y las evidencias están a la vista”, sostuvo, señalando el impacto inmediato de la maquinaria pesada sobre el flujo del agua.
Uno de los testimonios más contundentes fue ofrecido por la alcaldesa pedánea del barrio Simón Bolívar, Marcelina de Rosario, quien expresó su indignación ante el peligro que enfrentan las comunidades.
“Si siguen explotando esto, se va el barrio entero. Las comunidades hay que respetarlas. Estamos empoderados y no vamos a permitir que destruyan nuestro barrio”, afirmó.
Al finalizar el recorrido, las autoridades locales y comunitarias reiteraron su llamado al Gobierno central para que se ordene una revisión inmediata de los trabajos, se detenga el uso del cauce del río como vía de transporte de sedimentos y se establezcan rutas alternativas que no comprometan la seguridad humana, el medio ambiente ni la sostenibilidad de las fuentes de agua de Cambita-Pueblecito.









