


Alex Bueno no fue solo una voz privilegiada de la música dominicana. Fue uno de esos intérpretes capaces de cruzar géneros, generaciones y estados de ánimo sin perder identidad. Merengue, bachata, salsa, bolero y balada encontraron en él un mismo punto de unión: una voz dulce, afinada, reconocible desde la primera frase y cargada de una sensibilidad difícil de imitar.
Nacido como Alejandro Wigberto Bueno López, en San José de las Matas, provincia Santiago, Alex Bueno se convirtió con el paso de los años en una de las figuras más queridas del arte dominicano. El público lo conoció como “El Mayimbito”, pero también lo reconoció como una de las voces más completas de la música popular del país.
Su carrera comenzó desde muy joven, en un entorno familiar marcado por la música. Desde niño mostró inclinación por el canto y la guitarra, y con los años fue abriéndose paso hasta alcanzar un lugar propio en la escena artística nacional. Su talento no tardó en colocarlo entre las voces más admiradas de su generación.
Alex Bueno perteneció a una estirpe de artistas dominicanos que no se limitaron a un solo ritmo. En el merengue fue bailable, romántico y popular; en la bachata fue desgarrador y sentimental; en el bolero mostró elegancia interpretativa; y en la salsa dejó constancia de su versatilidad con temas de gran fuerza melódica.

Si hay un tema que quedó asociado de manera permanente a su nombre fue “El Jardín Prohibido”. La canción se convirtió en una de sus interpretaciones más emblemáticas y en una pieza obligatoria cuando se habla de su legado.
Con ese tema, Alex Bueno logró unir dramatismo, romanticismo y fuerza vocal. Su interpretación no solo caló en la época en que fue lanzada, sino que se mantuvo viva durante décadas en emisoras, fiestas, serenatas, plataformas digitales y recuerdos familiares.
“El Jardín Prohibido” resume una de las grandes virtudes del artista: su capacidad de convertir una historia de amor, culpa y deseo en una interpretación profundamente popular. No era solo cantar afinado; era cantar con intención, con matices y con una emoción que llegaba de inmediato al oyente.

En el merengue, Alex Bueno dejó canciones que siguen siendo parte del repertorio festivo dominicano. “Colegiala”, grabada junto a la Orquesta Liberación, se mantiene como uno de sus temas más bailables. También figuran “Qué Cara Más Bonita”, “A Donde Vayas” y “Me Muero por Ella”, piezas que ayudaron a consolidar su popularidad en los años de mayor empuje de su carrera.
En la bachata, su voz encontró otra dimensión. “Que Vuelva” es considerada una de las bachatas románticas más importantes de su catálogo y una de las más queridas por el público. A ella se suman “Ese Hombre Soy Yo”, “Busca un Confidente”, “Pasa Cantando” y “Me Duele”, canciones que lo acercaron a una audiencia que encontró en él una forma elegante y profunda de interpretar el desamor.
En el bolero y la salsa romántica, Alex Bueno también dejó huellas. “Amor Divino” y “Esa Pared” mostraron la dulzura de su voz en registros más pausados, mientras que “Compañera” reafirmó su conexión con la salsa romántica y su capacidad de mantenerse vigente incluso en sus últimos años de carrera.
A Alex Bueno se le llamó también “El más completo”, una definición que responde a su capacidad de interpretar distintos géneros sin perder calidad. Esa versatilidad fue una de las claves de su permanencia.
En 2024, el artista presentó el proyecto “Alex Bueno Sinfónico”, bajo la dirección musical del maestro Amaury Sánchez, con un montaje que reunió a decenas de músicos en escena y que buscó llevar sus grandes éxitos a un formato de mayor dimensión artística.
Ese concierto confirmó que Alex Bueno no era únicamente una figura de nostalgia. Seguía siendo un intérprete vigente, respetado y capaz de emocionar a públicos de distintas edades.
La vida de Alex Bueno también estuvo marcada por luchas personales. Durante años enfrentó adicciones al alcohol y las drogas, una etapa difícil que él mismo llegó a reconocer públicamente.
Con el tiempo, el artista habló de su transformación personal y atribuyó su recuperación a Dios, a su fe y al apoyo de sus seres queridos. En una entrevista publicada en 2024, expresó una frase que resume esa etapa de madurez: “He comprobado que la vida es más feliz sin alcohol ni drogas”.
Ese testimonio fortaleció la conexión del público con él. Muchos seguidores no solo admiraban al cantante, sino también al hombre que logró levantarse, recomponer su vida y volver a los escenarios con una voz que seguía intacta.
En el plano familiar, Alex Bueno fue padre de Benny, Natasha, Scarlett, Sarah, Kimberly y Wigbert. Su vida de pareja también formó parte de su historia personal, incluyendo etapas junto a Adalgisa y, más recientemente, junto a Sarah, a quien llegó a describir públicamente como su “eterna compañera”.
Para el artista, la familia ocupaba un lugar central. En distintas entrevistas habló del valor de sus hijos, sus nietos, sus hermanos y su madre, y colocó la música como uno de los pilares más importantes de su vida después de ellos.
Entre sus canciones más recordadas figuran “El Jardín Prohibido”, “Que Vuelva”, “Ese Hombre Soy Yo”, “Colegiala”, “Qué Cara Más Bonita”, “A Donde Vayas”, “Me Muero por Ella”, “Busca un Confidente”, “Pasa Cantando”, “Me Duele”, “Amor Divino”, “Esa Pared” y “Compañera”.
Cada una representa una etapa distinta de su carrera y una muestra de su amplitud artística. Pocos cantantes dominicanos lograron moverse con tanta naturalidad entre lo bailable y lo sentimental, entre la fiesta y la nostalgia.
Su voz fue parte de la banda sonora sentimental de varias generaciones. Su legado queda en sus canciones, en su historia de superación y en el cariño de un público que lo convirtió en uno de los artistas más entrañables de la República Dominicana.
En los últimos años, Alex Bueno continuó activo artísticamente. En 2026 presentó el videoclip de “Compañera”, una salsa inédita incluida en su producción “El más completo”, con un audiovisual realizado con inteligencia artificial y dedicado a la mujer como figura de apoyo, amor y lealtad.
También conmovió a sus seguidores al compartir “Serenata a mamá” durante su proceso de salud, una publicación que generó muestras de cariño por parte de fanáticos que celebraban verlo con buen aspecto y escuchar nuevamente su voz.
En septiembre de 2025, su equipo informó que el artista fue trasladado a Estados Unidos luego de que se le detectara un tumor cerebral. Fue sometido a una intervención quirúrgica y permaneció bajo seguimiento médico en Nueva York.
Posteriormente, se informó que los estudios habían detectado células cancerígenas, por lo que inició un tratamiento preventivo. Aunque su evolución había sido satisfactoria en un primer momento, su estado se complicó semanas antes de su fallecimiento.
La muerte de Alex Bueno, confirmada este 18 de junio en Nueva York, puso fin a una trayectoria de más de cuatro décadas, pero no a su presencia en la memoria musical dominicana.









