


Cuba se enfrentará este viernes a una nueva jornada de extensos apagones, con interrupciones eléctricas que podrían afectar de manera simultánea hasta el 54 % del territorio nacional durante las horas de mayor demanda, según estimaciones de la estatal Unión Eléctrica de Cuba.
La entidad, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, informó que para el horario pico se proyecta una capacidad de generación de 1.510 megavatios frente a una demanda de 3.200 megavatios, lo que provocará un déficit energético considerable y nuevas interrupciones programadas del servicio.
Los informes oficiales indican que la afectación estimada alcanzará los 1,720 megavatios para evitar apagones desordenados dentro del sistema eléctrico nacional.
Durante los últimos días, los cortes de energía han superado las 14 horas continuas en La Habana, mientras que en otras provincias los apagones se han prolongado por más de 20 horas consecutivas.
Entre los principales factores de la crisis energética figuran:
Las centrales termoeléctricas representan alrededor del 40% de la generación energética del país y funcionan principalmente con crudo nacional. Otro 40% depende de motores alimentados con diésel y combustible importado, cuya disponibilidad se ha reducido desde enero.
La crisis energética cubana se ha agravado desde principios de 2026 debido a las restricciones petroleras impuestas por Estados Unidos, situación que ha afectado la capacidad de importación de combustibles.
Aunque la llegada de un petrolero ruso permitió un alivio temporal en abril, los apagones volvieron a intensificarse durante la última semana, según los datos divulgados por la Unión Eléctrica.
El 20% restante de la matriz energética cubana proviene de gas natural y fuentes renovables, principalmente proyectos solares desarrollados con apoyo de China.
Diversos cálculos independientes estiman que Cuba necesitaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para modernizar y recuperar de manera integral su sistema eléctrico nacional.








