


Un tribunal del Distrito Judicial de Espaillat impuso una condena de 30 años de prisión contra una mujer hallada culpable de provocar la muerte de su hijastra de tres años, tras someterla de forma reiterada a maltratos físicos, emocionales y verbales.
La sentenciada, identificada como Yaniris Martínez Cordero, recibió la pena máxima luego de que el Ministerio Público demostrara, mediante pruebas suficientes, que incurrió en actos de tortura y barbarie que derivaron en el fallecimiento de la menor.
En el mismo proceso judicial, también fue condenado a un año de prisión el padre de la niña, Nichalson Nina, tras establecerse su responsabilidad por negligencia en el cuidado de la menor.
El tribunal determinó que Martínez Cordero violó varios artículos del Código Penal Dominicano relacionados con homicidio y maltrato infantil, mientras que el padre fue hallado culpable de incumplir sus deberes de protección.
Durante el juicio, la Fiscalía solicitó 30 años de prisión para ambos imputados, argumentando que los maltratos continuos fueron la causa directa del fallecimiento de la niña.
La investigación detalla que el caso salió a la luz el 8 de mayo de 2023, cuando el cuerpo sin vida de la menor fue llevado a un centro de salud en Gaspar Hernández. El médico legista certificó la ausencia de signos vitales y recomendó la realización de una autopsia.
El informe forense reveló múltiples lesiones antiguas en distintas partes del cuerpo, compatibles con un patrón de abuso prolongado. Posteriormente, se determinó que la víctima presentaba signos del denominado síndrome del niño maltratado.
Las autoridades también establecieron que, antes del fallecimiento, existía un acuerdo previo de no agresión firmado en el centro educativo de la menor, debido a las frecuentes evidencias de maltrato que presentaba.
Testimonios recopilados durante la investigación confirmaron que la niña era víctima constante de violencia dentro del entorno familiar.
El tribunal ordenó que los condenados cumplan sus penas en los centros de corrección y rehabilitación Rafey Mujeres, en Santiago, y La Isleta, en Moca.









