


El Gobierno cubano criticó este martes la “intensa presión” y el “chantaje” que, según su criterio, ejerce Washington sobre los países de América Latina y el Caribe para que rompan sus acuerdos de misiones médicas con La Habana.
En las últimas semanas, Honduras, Guatemala y Jamaica han cancelado sus convenios de servicios médicos con Cuba, tras una campaña de Estados Unidos que califica estas misiones como “trabajo forzado”. Estos casos se suman a otros países de la región que han seguido un patrón similar.
“Con presión y chantaje, el Gobierno de EE.UU. busca que las brigadas médicas cubanas abandonen todos los países de la región donde están presentes”, denunció el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, a través de sus redes sociales.
El canciller subrayó que la medida estadounidense persigue “cortar las fuentes de ingresos” de la isla. Según cálculos oficiales, la exportación de servicios profesionales ha sido históricamente una de las tres principales fuentes de divisas de Cuba, junto al turismo y las remesas. “Se castiga a los pueblos más vulnerables de la región, que durante décadas han recibido atención médica cubana, a cambio de promesas de recursos que nunca llegan”, agregó Rodríguez.
La presión estadounidense se extiende más allá de estos países: Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago también han suspendido o reformado sus acuerdos de cooperación médica con Cuba en los últimos meses.
Además, la política de máxima presión de Washington ha incluido un bloqueo petrolero implementado desde enero, calificado por la ONU como contrario al derecho internacional, lo que ha afectado el suministro energético de la isla. La administración de Donald Trump ha instado a Cuba a negociar un acuerdo centrado en reformas económicas, y el Gobierno cubano ha confirmado que existe un diálogo oficial con Estados Unidos sobre este tema.








