


La relatora especial de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, acusó este martes a Israel de repetir en sus ofensivas paralelas contra Líbano e Irán el mismo “modus operandi” utilizado en Gaza, con la “complicidad” de otros países, especialmente occidentales.
Durante una conferencia de prensa, Albanese recordó que ya había advertido sobre este escenario al presentar su informe Anatomía de un genocidio, señalando que la falta de acción internacional permitiría que estas prácticas se extendieran. “Seis meses después, Israel está aplicando lo que hizo en Gaza en Líbano, en Irán, y no se quedará allí”, afirmó.
La experta, una de las primeras en calificar la ofensiva israelí en Gaza como genocidio, aseguró además que enfrenta sanciones por parte de Estados Unidos, las cuales —según dijo— afectan tanto su vida profesional como personal.
Albanese hizo estas declaraciones en el marco de una sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde presentó un balance actualizado de la situación en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este.
La relatora insistió en que, sin una intervención internacional contundente, no hay esperanza de salvar a la población palestina en Gaza. Propuso como medida más efectiva cortar los vínculos económicos, militares y financieros con Israel.
Asimismo, subrayó que la responsabilidad no recae únicamente en los Estados, sino también en actores privados como empresas, bancos, fondos de pensiones y universidades.
Albanese cuestionó la inacción de la comunidad internacional pese a los pronunciamientos de la Corte Internacional de Justicia, que ha declarado ilegal la ocupación y ha instado a los Estados a no colaborar con acciones que puedan constituir crímenes de guerra.
“¿Cómo es posible que los Estados sigan relacionándose con Israel?”, planteó, al tiempo que denunció la existencia de un “sistema de complicidad” en el que los intereses políticos y económicos prevalecen sobre los derechos humanos.”
En su más reciente informe, Albanese documenta la normalización de detenciones masivas e ilegales de palestinos por parte de Israel, así como prácticas sistemáticas de tortura.
Entre los abusos denunciados figuran palizas severas, fracturas intencionales, privación del sueño, hambre, negación de atención médica y violencia sexual contra hombres, mujeres y niños.
Albanese también advirtió que Israel estaría promoviendo condiciones de “miseria y desorden” en Gaza para forzar el desplazamiento de la población, priorizando la entrada de bienes comerciales sobre la ayuda humanitaria.
En este contexto, el director general del Comité Internacional de la Cruz Roja, Pierre Krähenbühl, declaró recientemente que la situación en Gaza es “tan dramática e indigna como durante la guerra”, incluso más allá del elevado número de víctimas civiles.









