


Un nuevo estudio sugiere que la agresión sexual de los machos podría ser la razón por la que las tortugas de Hermann (Testudo hermanni) hembra se arrojan por los acantilados en la isla de Golem Grad, en el Gran Lago Prespa, en Macedonia del Norte, en un fenómeno que los científicos describen como “suicidio demográfico”.
La investigación, publicada en la revista científica Ecology Letters, documenta un caso de desequilibrio extremo de sexos en esta isla deshabitada. En algunas zonas hay hasta 19 machos por cada hembra, dentro de una población total que ronda los 1.000 ejemplares.
Según informes de The New York Times, el número de hembras sigue disminuyendo debido al acoso constante de los machos. Investigadores observaron que algunas, exhaustas tras ser perseguidas por múltiples pretendientes, suben a lo alto de los acantilados y se arrojan al vacío como vía de escape, muriendo a consecuencia de la caída.
Tras constatar que un número inusualmente alto de hembras moría joven, el ecólogo Dragan Arsovski, de la Sociedad Ecológica de Macedonia, examinó el comportamiento reproductivo de la especie y comprobó que varios machos persiguen simultáneamente a una sola hembra. Los intentos de apareamiento incluyen embestidas, mordidas hasta hacer sangrar y pinchazos con la punta afilada de la cola.








