


La Organización Mundial de la Salud informó que los casos sospechosos o confirmados de ébola en la República Democrática del Congo ya superan los 900, en medio de una compleja crisis humanitaria que continúa afectando varias zonas del país africano y dificultando los esfuerzos sanitarios para contener la propagación del virus.
De acuerdo con los datos ofrecidos por el organismo internacional, al menos 101 de esos casos ya fueron confirmados mediante análisis de laboratorio, mientras las autoridades sanitarias mantienen vigilancia epidemiológica sobre cientos de personas potencialmente expuestas a la enfermedad.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que la situación en la provincia de Ituri, considerada el epicentro del brote, se ha tornado especialmente complicada debido a la violencia armada, los desplazamientos forzados y la falta de acceso seguro para el personal médico y humanitario.
Según explicó la OMS, una de cada cuatro personas en la provincia de Ituri necesita asistencia humanitaria, mientras que una de cada cinco ha tenido que abandonar su hogar a causa de la inseguridad y los conflictos armados que afectan la región.
Tedros Adhanom Ghebreyesus alertó que la violencia está obligando a huir tanto a civiles como a trabajadores sanitarios y equipos humanitarios, situación que está afectando seriamente la capacidad de las autoridades para rastrear contactos de personas infectadas y detectar nuevos casos de manera temprana.
El organismo internacional señaló que estas dificultades retrasan la identificación rápida de pacientes y limitan la posibilidad de ofrecer atención médica oportuna, aumentando el riesgo de propagación del virus en comunidades vulnerables.

Las autoridades de la República Democrática del Congo informaron que hasta el momento se han contabilizado unas 204 muertes probables vinculadas a la epidemia de ébola declarada oficialmente el pasado día 15.
La situación mantiene en alerta a organismos internacionales y autoridades sanitarias, debido al historial de brotes de ébola registrados en el país africano y las complicaciones que representan los conflictos armados para ejecutar campañas de prevención y control epidemiológico.
La OMS reiteró la necesidad de fortalecer la cooperación internacional y garantizar condiciones seguras para que el personal médico pueda continuar trabajando en las zonas afectadas y contener el avance de la enfermedad.









