


El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, negó que Washington haya ejercido presiones sobre Lima en el proceso de compra de aviones de combate F-16, en medio de la controversia generada por el acuerdo.
En declaraciones a un medio local, aseguró que su país no interviene en decisiones internas ni en la autodeterminación de otras naciones, y defendió la transparencia del proceso.
Navarro afirmó que la adquisición representa una “buena decisión” para Perú, al contemplar la compra de unas 12 aeronaves que serían entregadas entre 2029 y 2030.
Además, destacó que el contrato incluye un paquete de inversiones que impulsaría el empleo y el desarrollo de la industria aeroespacial, así como la capacitación de personal peruano en mantenimiento e ingeniería, garantizando control total sobre la flota.
La operación generó tensiones luego de que el presidente interino, José María Balcázar, anunciara la suspensión de la compra el mismo día en que estaba prevista la firma con la empresa estadounidense Lockheed Martin. Pese a ello, la Fuerza Aérea del Perú procedió a rubricar el contrato días después.
Consultado sobre un mensaje previo en la red social X que fue interpretado como una advertencia, Navarro rechazó que se tratara de una amenaza. Señaló que su labor consiste en promover inversiones y advirtió que no concretar acuerdos tras negociaciones avanzadas podría afectar la confianza y sentar un precedente negativo para el país.









