


La muerte del exteniente coronel de la Policía Nacional Dominicana, Hans Wender Lluberes Sánchez, ha generado conmoción y múltiples interrogantes tras ser encontrado sin vida la noche del domingo en una celda del destacamento del poblado de San Luis. El caso ocurre apenas días después de que fuera condenado a 30 años de prisión por narcotráfico, lo que ha elevado el interés público y la atención sobre las circunstancias de su fallecimiento.
De acuerdo con informes preliminares, el exoficial, de 54 años, fue hallado alrededor de las 9:00 de la noche durante una inspección de rutina realizada por agentes de custodia. Las primeras versiones apuntan a que habría sido encontrado ahorcado dentro de su celda, aunque las autoridades aún no han confirmado oficialmente esta hipótesis ni han ofrecido detalles concluyentes sobre lo ocurrido.
Tras el hallazgo, el cuerpo fue trasladado a la morgue del hospital municipal del sector El Almirante, desde donde será remitido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses para la realización de los estudios correspondientes. Estos análisis serán clave para determinar las causas exactas del fallecimiento y esclarecer si hubo o no participación de terceros.

Lluberes Sánchez había sido condenado el pasado 20 de abril por el Segundo Tribunal Colegiado de la provincia Santo Domingo, que le impuso una pena de 30 años de prisión y una multa de 50 millones de pesos tras hallarlo culpable de liderar una red de narcotráfico internacional. La sentencia se produjo luego de un proceso judicial prolongado que captó la atención de las autoridades y la opinión pública.
Según el expediente, el exteniente coronel dirigía una estructura criminal a la que se le incautaron nueve maletas con 450 paquetes de cocaína, decomisadas en marzo de 2015 en el Aeropuerto Internacional de Las Américas. La droga procedía de un vuelo desde Venezuela, lo que evidenciaba el alcance internacional de la red.
El caso se extendió por varios años, incluyendo episodios en los que el imputado fue declarado en rebeldía en 2019 tras no presentarse a las audiencias. Posteriormente, fue arrestado mediante coordinación con la INTERPOL y entregado a las autoridades dominicanas en octubre de 2025, lo que permitió retomar el proceso judicial que culminó con su condena definitiva.
A pesar de que el tribunal había ordenado su traslado al Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo-Hombre, en San Cristóbal, el exoficial permanecía recluido en la cárcel de San Luis a la espera de trámites judiciales, lo que ahora forma parte de los elementos bajo investigación.
Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido una versión oficial definitiva sobre lo ocurrido dentro de la celda, lo que ha generado inquietudes en distintos sectores. La ausencia de detalles concretos ha abierto interrogantes sobre los protocolos de seguridad en el recinto y las condiciones en las que se encontraba el recluso.
El caso continúa bajo análisis mientras se espera el informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses, que será determinante para esclarecer los hechos. La muerte de Lluberes Sánchez añade un nuevo capítulo a un proceso ya marcado por la gravedad de los delitos imputados y su impacto en la sociedad dominicana.









