


El exdirector del Federal Bureau of Investigation (FBI), Robert S. Mueller III, falleció el viernes a los 81 años, según confirmó su familia mediante un comunicado difundido el sábado.
“Con profunda tristeza compartimos la noticia de que Bob ha fallecido”, expresaron sus familiares, sin ofrecer mayores detalles sobre las circunstancias del deceso.
Mueller dirigió el FBI durante 12 años, sirviendo bajo administraciones de ambos partidos políticos, y es ampliamente reconocido por su papel como fiscal especial en la investigación sobre la interferencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos.
En 2019, el denominado Informe Mueller concluyó que Rusia intervino en el proceso electoral con la intención de favorecer la candidatura del entonces presidente Donald Trump, aunque no encontró pruebas de que Trump o sus colaboradores coordinaran con el gobierno ruso. Durante ese proceso, Trump calificó reiteradamente la investigación como una “cacería de brujas”.
Tras conocerse la noticia del fallecimiento, Trump reaccionó a través de su red social Truth Social con un mensaje breve: “Bien, me alegra que esté muerto”.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente la causa de la muerte de Mueller.

La figura de Mueller deja un legado marcado por su prolongado servicio en el sistema de justicia estadounidense y su papel central en una de las investigaciones políticas más relevantes de la historia reciente del país.
Durante su trayectoria, Mueller fue reconocido por su integridad y discreción, atributos que le permitieron ganarse el respeto tanto de políticos de distintos partidos como de funcionarios del sistema judicial. Su trabajo en la investigación sobre Rusia marcó un precedente importante en la supervisión de la integridad electoral y la transparencia en los procesos de justicia federal en Estados Unidos.









