


Familiares de Miguel Antonio Lucas Valenzuela, conocido como “Miguelito”, y representantes del Comité de los Derechos Humanos de San Cristóbal rechazaron el informe preliminar de autopsia que atribuye su muerte a leptospirosis y pidieron investigar presuntas agresiones mientras permanecía detenido.
Durante una manifestación frente a la Procuraduría General de la República, los parientes del fallecido depositaron documentos y estudios médicos que, según sostienen, contradicen la versión ofrecida por las autoridades sobre la causa del deceso.
El documento reporta un resultado de 2.57 en la prueba Leptospira IgM, dentro del rango negativo establecido por el propio laboratorio, por lo que reclaman que ese estudio sea incorporado y evaluado durante la investigación.

El coordinador del Comité de los Derechos Humanos en San Cristóbal, Jonathan Báez, afirmó que Lucas Valenzuela no habría muerto por leptospirosis, sino como consecuencia de los presuntos golpes recibidos en la cárcel preventiva del destacamento policial de La 17.
Báez explicó que el abogado de la familia entregó varios análisis médicos al Ministerio Público y solicitó una investigación profunda e imparcial para determinar las circunstancias del fallecimiento y establecer posibles responsabilidades.
Miguel Ángel Luca Maldonado, padre de “Miguelito”, aseguró que su hijo le manifestó mientras se encontraba hospitalizado que un capitán de la Policía identificado como Lorenzo presuntamente lo golpeaba con una media llena de arena durante su detención.
“Mi hijo me confirmó que el capitán Lorenzo le daba golpes con una media llena de arena”, declaró el progenitor, quien afirmó que Lucas Valenzuela permaneció seis días detenido y que la familia todavía no ha recibido una explicación oficial de la Policía Nacional.
Asimismo, reclamó que las autoridades esclarezcan el caso y determinen si otras personas estuvieron involucradas.
El Ministerio Público informó que recibió un reporte preliminar de la autopsia practicada por el Instituto Nacional de Patología Forense, el cual establece que Miguel Antonio Lucas murió a causa de una leptospirosis que le produjo trombocitopenia.
Sin embargo, sus familiares mantienen sus cuestionamientos sobre la transparencia del proceso y solicitaron que las evidencias médicas depositadas sean examinadas antes de emitir una conclusión definitiva sobre el fallecimiento.









