


Los Tiburones de La Guaira anunciaron la contratación del dominicano Fernando Tatis Sr. como su nuevo mánager para la temporada 2026-2027 de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional, en un movimiento que busca redefinir el rumbo competitivo del conjunto.
La designación fue dada a conocer por el presidente del club, Wilmer Ruperti, a través de redes sociales, destacando la llegada de un dirigente con perfil ganador, experiencia internacional y liderazgo probado. Posteriormente, tanto la organización como la liga oficializaron el anuncio, subrayando el impacto que puede tener esta incorporación en el desempeño del equipo.
La llegada de Fernando Tatis Sr. se produce en sustitución de Marco Davalillo, quien asumía como dirigente interino tras la salida de Gregorio Petit en noviembre de 2025. El cambio responde al irregular rendimiento de los Tiburones, que finalizaron la campaña pasada con récord de 27-29, quedando fuera de la clasificación.
Este contexto obligó a la gerencia a buscar una figura con mayor peso y experiencia, capaz de reorganizar la estructura del equipo y devolverle consistencia competitiva. La liga ha resaltado el recorrido de Tatis en el béisbol caribeño, especialmente su paso por la pelota dominicana, donde fue reconocido como Dirigente del Año en la temporada 2024-2025.
Además, su historial reciente demuestra capacidad para manejar situaciones de presión, desarrollar talento y mantener cohesión dentro del clubhouse, aspectos clave para un equipo que ha mostrado altibajos en los últimos torneos.

Más allá del impacto mediático, la contratación de Tatis representa una decisión estratégica para estabilizar una organización que ha tenido alta rotación en el cargo de mánager, con cinco dirigentes en apenas cuatro temporadas.
El dominicano llega en plena actividad, dirigiendo a los Algodoneros de Unión Laguna en la Liga Mexicana de Béisbol, lo que refuerza su perfil como un técnico vigente, actualizado y competitivo. Su experiencia en distintas ligas le permite aportar una visión táctica más amplia, así como orden en la toma de decisiones y disciplina dentro del equipo.
Para los Tiburones, este movimiento envía un mensaje claro al resto de la liga: la organización busca volver a los primeros planos y competir por el campeonato. Con un dirigente de alto perfil al mando, el club apuesta a consolidar un proyecto más estable y enfocado en resultados a corto y mediano plazo.









