


La temporada 2026 de la Fórmula 1, que arranca el 8 de marzo en Australia, marcará un momento clave para Ferrari.
La escudería italiana, una de las más emblemáticas del automovilismo, lleva casi 20 años sin ganar un campeonato mundial y llega a esta nueva etapa con la presión al límite.
Ferrari cerró el 2025 con un decepcionante cuarto lugar en el campeonato de constructores, su peor resultado desde 2020, dejando muchas dudas sobre el rumbo del equipo.
Para este nuevo año, el monoplaza presenta un diseño renovado, con predominancia del rojo clásico y nuevas secciones blancas, en un intento de renovar no solo la imagen, sino también el enfoque técnico y competitivo.
“Se siente bien ver el coche salir del garaje, pero es el comienzo de una nueva aventura”, expresó el jefe de equipo Fred Vasseur durante la presentación. “Veremos su rendimiento en Melbourne; es demasiado pronto para tener expectativas”, agregó, dejando claro que prefiere la prudencia a promesas apresuradas.








