


Un informe de Human Rights Watch (HRW) señala que Emiratos Árabes Unidos habría facilitado el reclutamiento y entrenamiento de exmilitares colombianos para respaldar a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), grupo paramilitar acusado de cometer atrocidades y actos de genocidio en Sudán.
Sudán enfrenta desde 2023 una guerra entre el ejército y las FAR, conflicto que ha dejado unas 200 mil muertes y provocado una de las crisis humanitarias más graves a nivel mundial.
El reporte, divulgado este lunes, detalla que ciudadanos colombianos habrían sido enviados al norte de África mediante empresas privadas vinculadas a una red relacionada con figuras cercanas al gobierno emiratí.
Mausi Segun, directora ejecutiva de la División de África de HRW, aseguró que el uso de mercenarios colombianos refuerza las denuncias sobre el respaldo militar que Emiratos brindaría a las FAR, grupo señalado por múltiples violaciones de derechos humanos en Sudán.
Debido a su experiencia en décadas de conflicto armado interno, exmilitares colombianos suelen ser contratados para participar en guerras fuera de su país. Según HRW, algunos estuvieron presentes en hechos violentos ocurridos en la ciudad de El Fasher en 2025.
El informe también menciona presuntas evidencias de participación de colombianos en operaciones con morteros, drones y armas de largo alcance, además del entrenamiento de menores.
Una investigación previa de la AFP identificó a la empresa emiratí Global Security Services (GSSG) y a varias compañías en Colombia y Panamá como parte del esquema de reclutamiento. La firma fue creada por Ahmed Mohammed al-Humairi, secretario general de la corte presidencial de Emiratos.
Aunque Emiratos Árabes Unidos rechazó las acusaciones y aseguró que no permite el uso de su territorio para reclutar o financiar combatientes extranjeros, HRW sostiene que los asuntos de seguridad en ese país están estrechamente controlados por el Estado.
En Colombia, pese a que el Congreso aprobó una ley contra el mercenarismo el año pasado, el fenómeno continúa. La ONU calcula que alrededor de 10 mil colombianos han sido reclutados para participar en conflictos internacionales.









