INABIE responde a denuncias sobre cocinas: confirma un caso en Santiago y dice que retirará la adjudicación

El director de Gabinete del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), Herber Castillo, respondió este jueves a las denuncias realizadas por el abogado Juan Capellán sobre supuestas adjudicaciones a empresas cuyas cocinas no existen, y aseguró que cualquier señalamiento debidamente identificado está siendo investigado por la institución.
Durante una entrevista en El Sol de la Mañana, Castillo confirmó que el INABIE detectó al menos un caso en Santiago donde, después de recibirse una denuncia y realizarse una nueva inspección, se comprobó que la cocina presentada por un oferente ya no se encontraba instalada.
“Realmente la cocina no estaba ahí. Ya hay un procedimiento administrativo para retirar esa adjudicación y readjudicar”, explicó el funcionario.
Castillo sostuvo que el caso evidencia que los mecanismos de revisión funcionan, pero aclaró que no puede extenderse esa situación a las 27 empresas mencionadas públicamente por Capellán porque, según afirmó, el abogado no entregó al INABIE los nombres de esas compañías ni ha depositado formalmente una denuncia ante la institución.
INABIE niega haber recibido las denuncias de La Romana, San Pedro y El Seibo
Capellán había afirmado en el mismo programa que empresarios de La Romana, San Pedro de Macorís y El Seibo comunicaron al director del INABIE, Adolfo Pérez de León, la supuesta existencia de cocinas adjudicadas que no estaban construidas.
Castillo contradijo esa versión y aseguró que realizó consultas en diferentes dependencias de la institución sin encontrar una denuncia formal vinculada a los casos señalados por el abogado.
“Yo pedí por acceso a la información toda la información, no tengo nada. Pregunté en el departamento jurídico, le pregunté a Adolfo Pérez como director general (…) y no tenemos nada”, sostuvo.
Explicó que Capellán presentó públicamente capturas de pantalla sobre empresas que figuraban inicialmente como no habilitadas y posteriormente aparecían habilitadas, pero indicó que ese cambio puede producirse dentro del procedimiento cuando una compañía presenta un recurso de reconsideración y logra demostrar que cumplía con los requisitos.
El funcionario insistió en que para investigar los casos denunciados necesitan conocer cuáles son las empresas cuestionadas.
“No tengo cómo individualizar esas empresas que dicen que son fantasmas”, expresó.
Castillo aseguró que el INABIE está dispuesto a recibir a Capellán y a cualquier suplidor que presente documentación que permita identificar posibles irregularidades.
Confirma que una cocina desapareció después de ser inspeccionada
Al explicar cómo puede producirse una situación como la detectada en Santiago, Castillo indicó que los peritos realizan las inspecciones equipados con cámaras corporales y tabletas para documentar las instalaciones y verificar en el lugar la capacidad declarada por cada oferente.
Durante esas visitas se comprueba la existencia de equipos como marmitas, hornillos y otros instrumentos incluidos en el formulario de capacidad instalada.
Sin embargo, señaló que existe una práctica mediante la cual algunos oferentes montan una cocina para superar la inspección y posteriormente retiran o trasladan los equipos.
“Parece que la montaron para participar y luego que salió la adjudicación la desmontaron”, dijo sobre el caso de Santiago.
Castillo agregó que anteriormente también se daba el caso de personas que participaban mediante varias empresas utilizando una misma cocina y trasladando los equipos de un establecimiento a otro.
Precisamente por ese tipo de prácticas, afirmó, el INABIE ha incorporado fotografías, videos, cámaras corporales y visitas sorpresa.
Advirtió que obtener una adjudicación tampoco garantiza que esta permanecerá vigente: si una inspección posterior determina que la cocina no está operativa o que faltan los equipos requeridos, el contrato puede ser retirado.
Niega que el proceso del pan estuviera adjudicado cuando se hizo la denuncia
Otro punto cuestionado por Castillo fue la afirmación de Capellán de que algunas de las empresas señaladas ya habían recibido también adjudicaciones para suministrar pan al desayuno escolar.
El funcionario aseguró que eso no podía afirmarse en el momento en que se realizó la denuncia porque el procedimiento todavía estaba en proceso de adjudicación.
Reveló que los equipos del INABIE permanecieron trabajando durante toda la noche y que alrededor de las 5:00 de la mañana de este jueves concluyeron esa fase del proceso de panadería.
“Estábamos adjudicando el proceso hoy. A las cinco de la mañana”, señaló.
Por esa razón, Castillo reclamó que cualquier acusación sobre compañías supuestamente favorecidas esté acompañada por evidencias y por la identificación concreta de las empresas.
Más de 2,600 oferentes y fuertes intereses alrededor de las contrataciones
Castillo explicó que una de las mayores dificultades del INABIE es el volumen de participantes que interviene en los procesos de alimentación escolar.
Según indicó durante la entrevista, más de 2,600 oferentes participaron únicamente en el procedimiento relacionado con cocinas, mientras existían 1,732 grupos referenciales para adjudicación.
Esto significa, explicó, que necesariamente una parte de los participantes quedará fuera, lo que genera reclamaciones, recursos de reconsideración y disputas administrativas que deben ser respondidas antes de completar determinadas fases de contratación.
“El volumen de los procedimientos de INABIE demanda mucho tiempo”, afirmó.
También reconoció de manera abierta que alrededor de esos procesos existen “intereses fuertes”, razón por la cual dijo que la institución está obligada a cuidar tanto el fondo como la forma de cada decisión.
El funcionario aseguró que esos recursos administrativos han contribuido a retrasar las adjudicaciones a pocos días del inicio del año escolar.
“Quizá el Gobierno tenga que replantear el programa”
Castillo fue más lejos al admitir que la complejidad alcanzada por el modelo de contratación podría obligar eventualmente al Gobierno a repensar la forma en que funciona el programa de alimentación escolar.
“Quizá en algún momento el Gobierno va a tener que replantear qué es el programa, buscar otra forma, otra metodología”, manifestó.
Explicó que miles de suplidores realizan inversiones importantes para participar en las licitaciones y que, debido a la cantidad de oferentes frente al número disponible de adjudicaciones, no todos pueden resultar beneficiados.
A esto se suma, según detalló, la necesidad de procesar impugnaciones, verificar instalaciones, realizar debida diligencia, descartar vínculos prohibidos entre empresas o funcionarios y comprobar que una misma persona no esté participando irregularmente mediante diferentes compañías.
Castillo sostuvo que ese volumen hace que los procesos sean extremadamente complejos y prolongados.
INABIE trabaja contra reloj para el inicio escolar
El funcionario reconoció además las dificultades generadas porque varios procesos se completaron a pocos días del inicio del año escolar, previsto para el lunes 24 de agosto.
Afirmó que el personal está trabajando en jornadas extendidas para concluir contratos y garantizar el servicio desde el primer día.
También señaló que la institución está priorizando pagos pendientes a suplidores como mecanismo de apoyo financiero para que puedan iniciar las operaciones mientras avanzan los procedimientos contractuales.
Según Castillo, el objetivo es que las escuelas comiencen el año lectivo con desayuno y almuerzo escolar, pese a los retrasos experimentados en algunos procesos.
El director de Gabinete pidió finalmente que cualquier persona que tenga información sobre posibles cocinas inexistentes, sobornos, ofrecimientos de dádivas, chantajes u otras irregularidades presente formalmente la denuncia.
Para Castillo, las publicaciones en medios y redes permiten alertar sobre situaciones, pero la identificación de las empresas y la entrega de pruebas es indispensable para que el INABIE pueda determinar responsabilidades y aplicar sanciones.











