


El vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel para los países de habla hispana, Roni Kaplan, afirmó que las operaciones militares israelíes contra Irán tienen como objetivo principal eliminar lo que calificó como una amenaza existencial para su país y para el mundo occidental.
Durante una entrevista en el programa El Rumbo de la Mañana, Kaplan explicó que las acciones militares buscan debilitar las capacidades estratégicas del régimen iraní, particularmente en materia nuclear y de misiles.
“Nosotros estamos operando para remover una amenaza existencial para Israel y también para todo el mundo occidental”, sostuvo.
El vocero militar detalló que la estrategia de Israel apunta a reducir significativamente la capacidad ofensiva de Irán y su influencia en la región.
“Nuestro objetivo aquí es hacer todo lo posible para degradar las capacidades del régimen, desestabilizarlo, las capacidades nucleares, las capacidades misilísticas y también las relaciones con los proxies aquí en la zona”, afirmó.
Kaplan indicó en el programa de Rumba FM, que las operaciones militares han entrado en una nueva etapa luego de que Israel alcanzara superioridad aérea en el escenario de combate. “Ahora estamos empezando la fase dos, una vez que tenemos total superioridad aérea”, explicó, al señalar que el objetivo no es necesariamente intervenir en la política interna iraní.
En ese sentido, aclaró que Israel no busca cambiar el régimen en Irán, sino garantizar su propia seguridad frente a posibles ataques. “No es que queremos meternos en Irán, cambiar el régimen o lo que sea. Nuestra responsabilidad es la seguridad de Israel”, expresó.
El vocero también señaló que el conflicto responde a décadas de tensiones entre ambos países y a la percepción israelí de una amenaza persistente. “Necesitamos asegurarnos de que Irán no sea una amenaza. Estamos hace 40 años con esto”, indicó.
Kaplan añadió que, desde su perspectiva personal, el pueblo iraní ha vivido durante décadas bajo un sistema represivo. “Los iraníes han vivido bajo un régimen déspota, brutal. Es un pueblo heroico que sufrió represión durante 40 años”, afirmó, aunque aclaró que la misión del ejército israelí se limita a la defensa del país.
Durante la entrevista, también subrayó que Israel no mantiene un conflicto con el islam ni con los países musulmanes en general.
“Nosotros no tenemos nada contra los musulmanes, tenemos un problema con los extremistas, con los que nos quieren exterminar”, dijo.
El portavoz explicó que el actual conflicto tiene raíces históricas vinculadas al establecimiento de la República Islámica de Irán tras la revolución de 1979.
Según explicó, a partir de ese momento el país adoptó un sistema teocrático basado en una interpretación radical de la ley islámica.
“Irán comenzó a establecer por primera vez una teocracia, un país donde la religión está absolutamente solapada con el Estado”, señaló.
Kaplan afirmó que, desde esa visión ideológica, Israel es percibido como un símbolo de Occidente en Medio Oriente. “A Israel lo ven como un representante de Occidente en el Medio Oriente. Somos el pequeño diablo, mientras que los Estados Unidos son el gran diablo”, indicó.
Finalmente, sostuvo que la ofensiva israelí busca impedir que Irán desarrolle capacidades militares que puedan poner en riesgo la existencia del Estado israelí. “Salimos para garantizar que el régimen iraní no represente nunca más una amenaza existencial al Estado de Israel”, concluyó.









