José David Báez afirma que Fuerza del Pueblo superó diferencias por comisiones legislativas

El vocero del bloque de diputados de la Fuerza del Pueblo (FP), José David Báez, afirmó que las diferencias con la presidencia de la Cámara de Diputados por la distribución de las comisiones legislativas quedaron resueltas, luego de que esa organización asumiera la presidencia de la Comisión de Obras Públicas.
Báez explicó que el conflicto surgió a raíz de la discusión sobre la continuidad de un diputado en la presidencia de una comisión tras abandonar la organización política a la que pertenecía. Sostuvo que la asignación de esos puestos debe regirse por el reglamento de la Cámara de Diputados y los acuerdos entre los partidos.
El legislador indicó que, conforme al reglamento, las presidencias y los bufetes directivos de las comisiones cesan cada dos años, por lo que sus titulares deben ser electos nuevamente. En ese sentido, argumentó que la conclusión de ese período no constituye una destitución, sino el cumplimiento de las disposiciones que regulan el funcionamiento legislativo.
El representante de Santiago señaló que, al inicio del año constitucional en agosto de 2024, las organizaciones políticas acordaron la distribución de las comisiones, por lo que consideró necesario respetar esos compromisos para mantener el equilibrio y el consenso en el Congreso Nacional.
Asimismo, Báez aseguró que la Fuerza del Pueblo no exigió que se despojara de su puesto al diputado involucrado, sino que se respetaran los acuerdos partidarios y se garantizara una posición equivalente para su organización. Indicó que la presidencia de Obras Públicas tiene una relevancia similar o superior a la de la comisión que motivó la controversia.
No obstante, el vocero expresó sospechas sobre las razones que, a su juicio, prolongaron la discusión en torno a la Comisión de Frontera, al considerar que podrían estar relacionadas con el interés de limitar la fiscalización de la oposición en esa área. Pese a ese señalamiento, aseguró que las diferencias con la presidencia de la Cámara de Diputados no representan un conflicto personal y que ambas partes pueden mantener sus desacuerdos políticos dentro del marco institucional.











