


El exsenador José del Castillo Saviñón aseguró que su salida del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) respondió a una serie de desencuentros políticos acumulados, y que su decisión de integrarse a la Fuerza del Pueblo obedece a afinidad ideológica y coherencia con su trayectoria.
Durante una entrevista, el dirigente explicó que abandonar el PLD fue un proceso “doloroso”, tras más de dos décadas de militancia, pero que las diferencias internas, especialmente en torno a la falta de alianzas estratégicas y la ausencia de renovación dirigencial, marcaron el inicio de su distanciamiento.
Del Castillo Saviñón indicó que uno de los principales puntos de quiebre fue su postura a favor de una alianza entre el PLD y la Fuerza del Pueblo, lo que —a su juicio— habría fortalecido la capacidad electoral de la oposición.
Señaló que la negativa a concretar estos acuerdos provocó pérdidas electorales importantes, especialmente a nivel municipal y congresual, lo que evidenció una falta de visión estratégica dentro de la organización.
A esto se sumó, según explicó, la resistencia interna a renovar la dirigencia, en momentos en que el partido enfrentaba una desconexión con el electorado. Estas diferencias, junto a conflictos internos que incluso derivaron en intentos de expulsión, lo llevaron a tomar la decisión de renunciar.

El exsenador afirmó que, tras su salida, evaluó su futuro político durante varios meses y consideró dos opciones: retirarse de la política o integrarse al partido de gobierno.
“Lo lógico era ir a una organización con los mismos fundamentos, valores y filosofía”, sostuvo, al explicar su ingreso a la Fuerza del Pueblo, organización que —según dijo— comparte el origen ideológico del PLD y agrupa a antiguos compañeros con los que mantiene vínculos políticos.
En ese contexto, Del Castillo destacó el liderazgo de Omar Fernández dentro de la oposición, a quien definió como una de las figuras más relevantes del escenario político actual.
Aseguró que el dirigente representa un relevo generacional y una “figura fresca”, con la que mantiene coincidencias en planteamientos políticos y una relación personal cercana. Incluso sostuvo que Fernández es “la segunda figura política más importante de la oposición”, respaldado —según afirmó— por mediciones de opinión.








