


El secretario de Estrategia Nacional de Desarrollo de la Fuerza del Pueblo, Juan Ramón Mejía, criticó en El Sol de la Mañana el plan anticrisis presentado por el Gobierno, al considerar que, aunque la propuesta tiene virtudes y medidas positivas para las Mipymes, introduce nuevos impuestos que podrían aumentar los costos y generar más presión inflacionaria sobre la población.
Mejía, economista y analista financiero, sostuvo que el país no necesita una “enmienda tributaria” limitada a crear ingresos, sino un verdadero pacto fiscal, como establece la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, consensuado con las fuerzas políticas, sociales y económicas del país.
A su juicio, una discusión fiscal responsable no debe limitarse a hablar de tributos, sino también de la calidad del gasto público, de la eficiencia del Estado y del tipo de país que se está construyendo con los impuestos que pagan los ciudadanos.
“La gran pregunta que nosotros los dominicanos debemos hacernos siempre es qué país estamos construyendo con lo que pagamos de impuestos”, planteó.
Mejía reconoció que el contexto internacional ha sido afectado por el aumento del petróleo, la urea y otras materias primas vinculadas a los fertilizantes, como consecuencia de la crisis en Irán y el Golfo.
Sin embargo, sostuvo que precisamente por tratarse de un escenario inflacionario, el Gobierno no debió presentar medidas que, según dijo, pueden agregar más presión sobre los precios.
El economista afirmó que el plan introduce elementos que podrían convertirse en “una chispa” para más inflación, debido al aumento de costos de transferencias, mayores cargas a grandes empresas, incremento en pasajes aéreos y retenciones más altas a trabajadores independientes.
“¿A qué país del mundo que usted conozca se le ha ocurrido que en medio de un proceso inflacionario generar más inflación es la solución?”, cuestionó.
Según Mejía, aunque el Gobierno evitó gravámenes más agresivos sobre el consumo, como el ITBIS o impuestos selectivos generalizados, algunas de las medidas propuestas terminarían trasladándose al consumidor final.
Pese a sus críticas, Mejía reconoció que la propuesta está “muy bien pensada”, “muy bien estructurada” y que ha sido acompañada de una estrategia de comunicación efectiva.
También admitió que se trata de una reforma mínima o suave, con elementos positivos, especialmente en lo relativo a las mipymes.
El dirigente de la Fuerza del Pueblo afirmó que el plan tiene virtudes y que algunas medidas deben ser valoradas, aunque insistió en que el enfoque correcto debió ser un pacto fiscal integral y no una reforma tributaria de emergencia.
“Hay una reforma, es muy mínima, es muy suave, tiene sus virtudes, hay que decirlo una y otra vez”, expresó.
Mejía valoró las disposiciones dirigidas a aliviar cargas sobre las micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente la eliminación o revisión del anticipo.
Indicó que desde la Fuerza del Pueblo se reconoce la necesidad de revisar ese mecanismo, por el impacto que tiene en la liquidez y formalización de los pequeños negocios.
No obstante, sostuvo que el país puede avanzar más en ese terreno mediante un pacto fiscal que amplíe la base impositiva, pero dando ventajas reales a las Mipymes para incentivar su entrada a la formalidad.
Afirmó que formalizar pequeños negocios no debe hacerse solo desde la presión tributaria, sino mediante mecanismos que permitan un esquema de ganar-ganar entre el Estado y los contribuyentes.
Mejía reconoció que el Gobierno enfrenta altos niveles de subsidios, especialmente en combustibles y electricidad, y que esas partidas representan una carga importante para las finanzas públicas.
Sin embargo, sostuvo que antes de pedir más aportes a la población, el Gobierno debió hacer un sacrificio mayor en la reducción del gasto.
Recordó que el propio Gobierno habló de reducir gastos por unos 20 mil millones de pesos, pero afirmó que esa promesa no se materializó como se había anunciado.
“Sin dudas hay unos niveles de subsidio, pero debió haber un sacrificio de parte del Gobierno en reducir los gastos”, afirmó.
El economista sostuvo que, si se hubiese producido una reducción real del gasto público, el país estaría en mejores condiciones para discutir una solución fiscal más equilibrada y consensuada.
Mejía insistió en que el camino correcto debe ser un gran pacto fiscal, tal como lo contempla la Estrategia Nacional de Desarrollo.
Explicó que ese pacto debe incluir no solo el tema de los ingresos, sino también la calidad del gasto, la revisión de leyes que generan distorsiones, la ampliación de la base tributaria y el cumplimiento de compromisos pendientes del Estado.
El dirigente político señaló que el pacto educativo logró avanzar con el 4 % para la educación, pero afirmó que otros componentes de la Estrategia Nacional de Desarrollo no han tenido el mismo cumplimiento.
Mejía aseguró que la Fuerza del Pueblo no se opone a discutir una reforma fiscal, pero entiende que debe hacerse mediante consenso, con una visión estructural y no como respuesta apresurada a una coyuntura.
El economista consideró que el problema actual no se explica únicamente por factores externos, sino también por el manejo fiscal acumulado.
Mejía concluyó que la propuesta actual debe revisarse con cuidado, valorando sus aspectos positivos, pero corrigiendo aquellas medidas que puedan aumentar los costos, presionar la inflación y cargar más a los consumidores.







