


La velocista dominicana Liranyi Alonso, especialista en las distancias de 100 y 200 metros, se encuentra actualmente en una base de entrenamientos en Miami, Florida. Esta preparación intensiva, que comenzó el pasado 24 de marzo, tiene como objetivo optimizar su rendimiento de cara a los próximos Juegos Centroamericanos y del Caribe, evento que se llevará a cabo del 24 de julio al 8 de agosto de 2026. La atleta, nativa de la provincia de La Vega, competirá tanto en las pruebas individuales como en los eventos de relevos.
Alonso expresó su entusiasmo por participar en esta cita deportiva, que tendrá como sede el Estadio Olímpico de Santo Domingo. La joven atleta destacó la relevancia emocional que representa para ella competir por primera vez en su tierra natal ante el público dominicano, calificando la experiencia como un momento que no tendrá comparación en su trayectoria profesional.
La corredora llega a esta etapa de preparación con un historial reciente de éxitos, entre los que destaca la medalla de oro obtenida el año pasado en los 200 metros femeninos. En dicha competencia, registró un tiempo de 22.69 segundos, estableciendo un nuevo récord panamericano junior y asegurando su clasificación para los Juegos Panamericanos de Lima 2027. Bajo la dirección de su entrenador, José L. Rubio, Alonso busca consolidar estos resultados y alcanzar el podio en la capital dominicana.
Su meta principal para los juegos de este verano es lograr que se escuche el himno nacional en el podio, objetivo para el cual ha mantenido una disciplina rigurosa. A pesar de reconocer la calidad de sus rivales internacionales, el velocista manifestó una determinación absoluta en la búsqueda de la victoria, valorando además el apoyo técnico y logístico que ha recibido por parte de la Federación Dominicana de Asociaciones de Atletismo.
Aunque nació en Santo Domingo, Alonso se identifica profundamente con la provincia de La Vega, lugar donde su familia se desarrolló a temprana edad y donde dio sus primeros pasos en el deporte. Desde su infancia en la escuela, mostró una velocidad natural que superaba incluso a sus compañeros varones. Recordó con humor cómo solía correr cada vez que su madre la enviaba a realizar compras al colmado, lo que evidenciaba su vocación por las pistas desde muy joven.
A la edad de 12 o 13 años, tomó la decisión definitiva de dedicarse al deporte sobre otras actividades extracurriculares. Al visitar el centro olímpico de La Vega, quedó cautivada por la pista de atletismo, iniciando así una carrera que hoy la posiciona como una de las figuras emergentes del deporte nacional. Su ascenso ha sido tal que ha sido mencionado en análisis deportivos recientes como una de las figuras influyentes del atletismo criollo actual.
Sobre sus aspiraciones en la próxima competencia, la atleta declaró:
Con el enfoque puesto en la velocidad y la técnica, Liranyi Alonso continúa su ciclo de preparación en los Estados Unidos, esperando llegar en condiciones óptimas para representar a la República Dominicana en el certamen regional más importante del año.









