


El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que le pidió a su homólogo de EE.UU., Donald Trump, que deje a los venezolanos resolver sus propios problemas.
El gobernante brasileño agregó que el mensaje que le transmitió a Trump es que América Latina es una zona de paz que no tiene bombas nucleares ni intereses belicistas, y que su único interés es promover el crecimiento económico y mejorar las condiciones de vida de la población.
El líder progresista fue uno de los primeros en condenar el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela el pasado 3 de enero, que culminó con la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
La semana pasada, en su intervención en un foro económico en Panamá, el gobernante brasileño criticó fuertemente la falta de una respuesta unificada de la región a la intervención militar estadounidense en Venezuela.
El presidente brasileño afirmó que volverá a abordar el asunto de Venezuela en la primera semana de marzo, cuando viajará a Washington para encontrarse con Trump y «tener una conversación cara a cara».
Agregó que no hay ningún tema vedado en la conversación que tendrá con el presidente estadounidense, y que lo único que no discutirá en el encuentro será sobre la soberanía de Brasil, «que es sagrada».
«Lo que le he dicho a Trump es que somos dos seres humanos con 80 años y presidentes de las dos mayores democracias de Occidente, por lo que tenemos que sentarnos y ver lo que interesa a cada país, para establecer acuerdos en que podamos trabajar juntos. No hay temas prohibidos para discutir», dijo.








