


El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, anunció este martes la liberación de la periodista estadounidense, Shelly Kittleson, quien fue secuestrada la semana pasada por una organización terrorista en Bagdad, Irak.
Rubio agradeció, en un mensaje en su cuenta oficial de X, al Departamento de Guerra y al Consejo Supremo Judicial Iraquí por «ayudar asegurar la liberación».
El jefe de la diplomacia estadounidense confirmó la detención de Kittleson por parte de la organización terrorista Kata’ib Hezballah, el pasado 31 de marzo cuando circulaba por las calles de la capital iraquí.
Además, advirtió de que esta «iniciativa no se repetirá en los próximos días», dado que se encuentran actualmente en un «estado de guerra librada por el enemigo sionista-estadounidense contra el islam».
Kata’ib Hizbulá forma parte de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), un grupo paraguas que opera bajo el Gobierno iraquí pero mantiene fuertes vínculos con Irán y está considerada como una de las milicias más poderosas de Irak.
Irak concentra el 10 % de los 90 periodistas desaparecidos en todo el mundo, y antes del secuestro de Kittleson, dos periodistas extranjeros y siete iraquíes estaban desaparecidos en el país, todos ellos confirmados o sospechosos de permanecer secuestrados.
Steven Sotloff, el último periodista estadounidense secuestrado, resultó capturado en Siria en 2013 y asesinado en 2014, según el CPJ.









