


El lanzador Mason Miller continúa mostrando un rendimiento dominante en las Grandes Ligas, al extender su racha sin permitir carreras a casi 30 entradas consecutivas.
Desde agosto del año pasado, cuando permitió dos anotaciones en un partido ante Arizona, el relevista no ha vuelto a ceder carreras, acumulando actuaciones sólidas tanto en temporada regular como en otros escenarios competitivos.
Su más reciente presentación, en la victoria de San Diego sobre Seattle, le permitió alcanzar 29.2 episodios sin permitir anotaciones, la racha activa más larga en las mayores actualmente.

Con este desempeño, Miller se coloca a solo cuatro entradas del récord de la franquicia establecido por Cla Meredith, y muy cerca de igualar otra de las mejores marcas históricas del equipo.
Más allá de mantener el cero en el marcador, el lanzador ha limitado al mínimo la ofensiva rival. En la actual temporada, apenas ha permitido un hit en 27 turnos enfrentados, mientras ha retirado por la vía del ponche a 20 bateadores.
Este nivel de efectividad refleja un dominio notable, donde incluso el contacto ofensivo ha sido escaso, consolidando su impacto como una de las figuras más consistentes del pitcheo en la liga.









