


Miles de personas se movilizaron este sábado por varias de las principales avenidas de San Juan para rechazar la construcción del proyecto turístico-residencial Esencia, ubicado en el suroeste del país, al considerar que afectará zonas de alta biodiversidad y humedales.
Durante la manifestación, los participantes corearon consignas como “Esencia es violencia” y “Puerto Rico no se vende”, en un recorrido que partió desde El Escambrón hasta La Fortaleza, sede del Ejecutivo.
Beatriz Figueroa, integrante de la Coalición Defiende a Cabo Rojo, explicó que la jornada buscó evidenciar el rechazo al proyecto y alertar sobre sus implicaciones ambientales y sociales.
La activista también cuestionó a la clase política, a la que acusó de permitir prácticas que, según afirmó, favorecen la degradación ambiental, la gentrificación y afectan servicios esenciales como el acceso al agua en comunidades como Cabo Rojo.
Los manifestantes portaron pancartas con mensajes contra la venta del territorio y la destrucción de recursos naturales, denunciando el impacto del proyecto en el entorno ecológico.
Asimismo, criticaron al Gobierno de Puerto Rico por facilitar el desarrollo del proyecto a inversionistas extranjeros como Reuben Brothers y Three Rules Capital, en terrenos que, aseguran, cuentan con protección ambiental.
El proyecto Esencia contempla la construcción de cinco hoteles de lujo, 83 villas residenciales, cerca de 200 viviendas privadas, además de campos de golf y otras instalaciones.
Estas infraestructuras estarían ubicadas en áreas cercanas a la Laguna Rincón y al Refugio de Vida Silvestre de Boquerón, consideradas de alto valor ecológico.
El complejo, diseñado por el estudio Studio MK27, incluiría más de un centenar de habitaciones y suites con diversas amenidades.
Algunas de estas unidades contarían con piscina privada, al igual que las villas que formarían parte del desarrollo.
Las residencias se distribuirían entre zonas de playa, laderas y acantilados, además de edificios boutique integrados al entorno natural.
El resort también ofrecería restaurantes de alta cocina, club de playa, bar, spa y un centro integral de bienestar para sus visitantes.









