


El papa León XIV hizo este domingo un enérgico llamado a detener la escalada del conflicto en Oriente Medio, instando a todas las partes involucradas a cesar las acciones militares y reactivar de manera urgente el diálogo y la diplomacia como vía para alcanzar una solución pacífica.
Tras el rezo del Ángelus dominical celebrado en Castel Gandolfo, donde pasa unos días de descanso, el pontífice expresó su preocupación por el deterioro de la situación en Tierra Santa y por el impacto que la violencia continúa teniendo sobre la población civil.
El Santo Padre lamentó que los recientes enfrentamientos hayan cobrado víctimas entre civiles en Cisjordania y Gaza, y abogó por retomar las negociaciones para una solución política justa, sustentada en la dignidad y la igualdad de derechos de todas las personas.
Asimismo, exhortó a evitar nuevas acciones militares y decisiones unilaterales que puedan poner en riesgo el respeto y el statu quo de los lugares sagrados de las distintas confesiones religiosas.
León XIV también advirtió que el incremento de las operaciones militares en la región ha provocado mayores niveles de destrucción y ha agravado las condiciones de vida de miles de personas, especialmente por la escasez de agua potable y el limitado acceso a la electricidad.
"Insto a todas las partes implicadas a que suspendan los ataques y reabran urgentemente los espacios para el diálogo y la diplomacia con el fin de alcanzar la paz lo antes posible", manifestó.
El pontífice concluyó su mensaje invitando a los fieles a orar por los pueblos afectados por la guerra y pidió que prevalezcan la reconciliación y la paz. Está previsto que este lunes regrese al Vaticano, tras permanecer tres semanas en Castel Gandolfo.








