


El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió que el mandatario venezolano Nicolás Maduro sea devuelto a su país para enfrentar un juicio, y no procesado por tribunales de Estados Unidos, que lo capturaron durante una operación militar en Caracas a inicios de enero.
El mandatario colombiano también criticó con dureza el ataque militar del 3 de enero, llevado a cabo por EE. UU. en la capital venezolana. “Bombardear Caracas, la patria de Bolívar, no es un acto solo contra Maduro, sino contra todo el país”, expresó.
Estas declaraciones se dan poco antes de su encuentro previsto con el presidente estadounidense Donald Trump, el próximo 3 de febrero en la Casa Blanca. Se espera que el tema de Venezuela y las tensiones generadas por la captura de Maduro formen parte de la conversación bilateral.
Aunque Petro ha sido un crítico del chavismo en el pasado, ha defendido en múltiples ocasiones la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos y la necesidad de evitar intervenciones militares extranjeras en la región.
Con este pronunciamiento, el mandatario colombiano refuerza su postura regionalista y soberanista frente a la política exterior de Estados Unidos, en un momento de alta tensión entre Washington y Caracas.









