


El economista Ysrael Abreu advirtió que el Proyecto de Ley sobre Medidas Procrecimiento Económico, conocido como plan anticrisis, debe ser revisado con detenimiento en la Cámara de Diputados, al considerar que algunas de sus disposiciones podrían afectar la seguridad jurídica, la inversión extranjera y sectores estratégicos como el turismo y la industria.
En ese sentido, alertó que cualquier medida que reduzca la competitividad fiscal o genere incertidumbre jurídica podría impactar la llegada de nuevos capitales destinados a hoteles, proyectos inmobiliarios, ecoturismo y otras iniciativas vinculadas a la industria turística.
El economista señaló que el debate no debe centrarse en rechazar el plan anticrisis, sino en corregir aquellos puntos que pudieran afectar la confianza del sector productivo. Indicó que una reforma orientada a simplificar y modernizar el sistema tributario debe garantizar, al mismo tiempo, reglas claras, predictibilidad y respeto al debido proceso.
Entre los puntos que generan preocupación figura la posibilidad de que, en la práctica, el contribuyente se vea presionado a pagar primero una deuda cuestionada para evitar embargos, sanciones o medidas conservatorias mientras ejerce su derecho de defensa.
Abreu advirtió que este tipo de esquema puede afectar el capital de trabajo de las empresas y enviar una señal negativa a inversionistas nacionales y extranjeros.
Abreu también llamó la atención sobre el impacto que algunas disposiciones podrían tener en la liquidez de proveedores, contratistas, pequeñas y medianas empresas, así como en sectores que dependen de servicios técnicos, transferencia de conocimiento e innovación para mantenerse competitivos.
“El país necesita una reforma moderna, pero también una reforma que preserve la seguridad jurídica, la inversión y la confianza del sector productivo”, planteó.
El economista insistió en que el proyecto aún puede ser afinado en la Cámara de Diputados, especialmente en aquellos aspectos que pudieran generar incertidumbre para la inversión extranjera, el turismo, la industria y otros sectores generadores de empleo.









