


Cinco días después de que se notificara a la Organización Mundial de la Salud el primer caso de hantavirus relacionado con el crucero MV Hondius, los posibles contagios aumentaron a nueve tras la hospitalización este jueves de una azafata neerlandesa en Ámsterdam con síntomas asociados a la enfermedad.
De confirmarse, sería el primer caso no directamente ligado al barco, ya que la trabajadora aérea tuvo contacto con una mujer neerlandesa afectada en Johannesburgo, quien había abandonado el crucero el 25 de abril y falleció un día después.
La OMS rastrea actualmente a unas 80 personas que compartieron vuelo con la paciente, además de otras 30 que desembarcaron en una escala en Santa Elena. El crucero partió el miércoles desde Cabo Verde, donde permaneció varios días fondeado, y se espera que llegue el sábado a Santa Cruz de Tenerife.
Además, dos pasajeros del MV Hondius fueron puestos en cuarentena en Singapur mientras esperan los resultados de pruebas médicas.
El primer fallecido relacionado con el brote murió a bordo del crucero el 11 de abril. Su cuerpo fue desembarcado en Santa Elena el día 24 junto a su esposa, quien ya presentaba síntomas gastrointestinales. Ambos fueron trasladados posteriormente a Johannesburgo, donde la mujer falleció el 26 de abril.
El 4 de mayo, pruebas PCR confirmaron que la mujer había contraído hantavirus. La pareja había recorrido varios países de América del Sur, incluido Argentina, antes de abordar el crucero el 1 de abril.
Otro de los casos corresponde a un ciudadano británico evacuado desde la isla Ascensión hacia Sudáfrica tras presentar fiebre, neumonía y dificultades respiratorias. Su infección fue confirmada el 2 de mayo y notificada a la OMS por el Reino Unido.
Ese mismo día falleció también una pasajera alemana que había desarrollado fiebre y malestar general días antes.
Otros tres casos sospechosos —el médico neerlandés del barco, un pasajero británico y otro alemán— fueron evacuados desde Cabo Verde hacia Países Bajos para recibir atención médica. Asimismo, un ciudadano suizo que abandonó el crucero a finales de abril fue ingresado en un hospital de Zúrich, donde se confirmó la infección por hantavirus.
La OMS indicó que cinco de los nueve casos han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio.
El crucero, operado por la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions, partió desde Ushuaia con 147 personas a bordo, entre pasajeros y tripulación, realizando escalas en la Antártida y varias islas del Atlántico Sur.
Según los análisis preliminares, el brote estaría relacionado con la variante Andes del hantavirus, la única conocida con capacidad de transmisión entre personas mediante contacto estrecho, aunque su propagación sigue considerándose limitada.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica transmitida principalmente por contacto con excrementos, saliva u orina de roedores infectados. Sus síntomas pueden incluir fiebre, dolor de cabeza, náuseas, diarrea y complicaciones respiratorias graves.









