


El Senado de Argentina aprobó en la madrugada del jueves el proyecto de reforma laboral propuesto por el presidente Javier Milei, que introduce cambios profundos en las condiciones de trabajo en un país con alto nivel de sindicalización y tradición de lucha obrera.
La iniciativa fue aprobada tras más de 14 horas de debate en una sesión marcada por tensiones políticas y protestas en las calles de Buenos Aires. El proyecto obtuvo 42 votos a favor, 30 en contra y ninguna abstención en la Cámara Alta.
Las protestas en la ciudad han escalado en intensidad durante los últimos días. Los manifestantes exigen cambios significativos en las políticas gubernamentales, mientras que las autoridades intentan mantener el orden. Los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes han resultado en varios heridos y detenidos.
La situación sigue siendo tensa, y se espera que las negociaciones continúen en un intento por encontrar una solución pacífica.
La reforma laboral aprobada por el Senado argentino introduce cambios significativos en las condiciones de trabajo. Entre las principales medidas, se establece que la jornada laboral podrá extenderse hasta 12 horas diarias.
El proyecto también contempla la creación de un fondo para financiar las indemnizaciones por despido, utilizando recursos del sistema de jubilaciones. Además, permite a las empresas dejar de pagar las horas extras con un plus salarial y, en su lugar, compensarlas con días libres o jornadas reducidas.
Otro de los cambios plantea que las vacaciones, que hasta ahora debían concederse en verano, podrán fraccionarse a lo largo de todo el año, según acuerdos entre las partes.
Asimismo, la reforma establece que los sueldos podrán pagarse en cualquier moneda o incluso en especie, como comida o alojamiento, de acuerdo con lo que disponga el nuevo marco laboral.









