La forma de cada respiración influye en la actividad cerebral, según investigación

Una investigación liderada por científicos de la Universidad de California en San Diego (UC San Diego) encontró que la relación entre la respiración y el funcionamiento del cerebro es mucho más estrecha y precisa de lo que se había considerado hasta ahora.
El estudio, publicado en el Journal of Neuroscience, determinó que el cerebro no responde únicamente al ritmo general de la respiración, sino que parece registrar las características particulares de cada ciclo respiratorio. Esto incluye aspectos como la duración de la inhalación, la velocidad de la exhalación, las pausas y la intensidad de cada respiración.
Los investigadores compararon las ondas que representan cada respiración con los patrones de actividad eléctrica registrados directamente en el cerebro. De esta manera, observaron que las variaciones que ocurren de una respiración a otra se corresponden con cambios en la actividad neuronal.
El trabajo involucró a 16 personas que se encontraban bajo monitoreo cerebral invasivo debido a casos de epilepsia resistente al tratamiento. Los científicos utilizaron los registros eléctricos obtenidos directamente del cerebro y los compararon con mediciones del flujo de aire por la nariz y los movimientos del pecho y el abdomen.
Los resultados aportan nuevas evidencias sobre la manera en que un proceso que normalmente ocurre de forma automática puede estar relacionado con funciones cerebrales como la memoria, las emociones, la atención y la percepción.
Investigaciones anteriores ya habían encontrado indicios de que el momento de la respiración puede influir en determinadas funciones cognitivas. Por ejemplo, algunos experimentos han observado un mejor desempeño en tareas de memoria cuando la información se presenta durante la inhalación, mientras que el control consciente de la respiración también ha sido utilizado como una herramienta para ayudar a reducir síntomas relacionados con el estrés postraumático.
Para los investigadores, el hallazgo abre una nueva línea para estudiar enfermedades en las que la interacción entre la respiración y el cerebro puede verse alterada. Entre ellas se encuentran la muerte súbita inesperada asociada con la epilepsia y el síndrome de muerte súbita del lactante.
Sin embargo, los científicos aclaran que los resultados no permiten actualmente predecir estos eventos. La investigación constituye más bien un punto de partida para determinar, en futuros estudios, si determinadas alteraciones en los patrones respiratorios podrían servir como señales tempranas de cambios peligrosos en la actividad cerebral.
Los autores también señalan que será necesario comprobar estos resultados mediante métodos de registro cerebral no invasivos y en grupos de personas más amplios, debido a que el estudio inicial se realizó con pacientes sometidos a monitoreo intracraneal.











