


El economista Richard Medina afirmó que la actual crisis petrolera que afecta a la economía global no es la más grave que ha enfrentado el mundo, aunque sí representa un desafío importante para la República Dominicana en el contexto actual.
Durante una entrevista en el programa radial El Sol de la Mañana, Medina analizó el discurso ofrecido el pasado domingo por el presidente Luis Abinader, en el que abordó las implicaciones de la crisis energética derivada del conflicto en Medio Oriente.
El economista calificó el mensaje como “esperado” por la población, aunque consideró que faltó mayor claridad en cuanto a un plan concreto de medidas para enfrentar la situación. Señaló que, si bien se mencionó el subsidio de mil millones de pesos para fertilizantes, esa ya era una iniciativa previamente anunciada, por lo que entiende que debieron presentarse acciones adicionales, especialmente en apoyo al sector agropecuario y a los combustibles.

Medina explicó que el actual choque petrolero es uno de los más relevantes de los últimos 15 años, aunque subrayó que no supera crisis anteriores como las registradas en la década de 1970 o en 2008. No obstante, advirtió que se trata de un fenómeno externo que no depende del país y que encuentra a la economía dominicana con ciertas vulnerabilidades estructurales.
Entre estas debilidades, destacó el déficit del sector eléctrico, que continúa representando una carga significativa, así como el bajo crecimiento económico reciente. Indicó que, tras un desempeño moderado en 2025, existe el riesgo de que la economía vuelva a desacelerarse en 2026 como consecuencia del alza en los precios del petróleo.
Asimismo, sostuvo que el comportamiento del mercado petrolero sigue siendo volátil, con fluctuaciones constantes en los precios del barril, lo que obliga a evaluar las medidas económicas de manera continua. En ese sentido, explicó que la decisión del Gobierno de mantener subsidios o permitir aumentos en los combustibles dependerá de si la crisis es percibida como temporal o prolongada.
El economista también planteó que, ante el llamado del presidente a la población para asumir sacrificios, el Gobierno debió acompañar ese mensaje con un plan de austeridad más definido, incluyendo reducción del gasto público y la implementación de políticas como el teletrabajo en el sector estatal.
Finalmente, Medina enfatizó que la crisis energética pone en evidencia la alta dependencia del país de los combustibles fósiles, por lo que consideró necesario avanzar en la reducción de esas vulnerabilidades, fortalecer la producción agropecuaria y continuar diversificando la matriz energética nacional para mitigar el impacto de futuros choques externos.









