


Un robot humanoide de última generación logró aprender a jugar tenis en apenas cinco horas, alcanzando una tasa de rendimiento del 96,5% en devoluciones frente a jugadores humanos, un avance que ha generado asombro en la comunidad tecnológica.
Las imágenes del experimento se viralizaron rápidamente y provocaron reacciones de figuras como Elon Musk, quien expresó su sorpresa, mientras que el experto en inteligencia artificial Andrej Karpathy admitió que inicialmente pensó que se trataba de una simulación.
El robot consiguió devolver más del 90% de las pelotas en pruebas reales, superando ampliamente los registros previos en robótica aplicada al deporte.

Sin embargo, los investigadores advierten que el sistema aún no es completamente autónomo en términos estratégicos:
El sistema, denominado LATENT (Learning Athletic Humanoid Tennis Skills from Imperfect Human Motion Data), introduce una nueva forma de enseñar habilidades físicas a robots.
A diferencia de los métodos tradicionales, este modelo:
El robot utilizado es el modelo Unitree G1, desarrollado por la empresa Unitree Robotics.
El entrenamiento se basó en datos de movimientos de tenistas amateurs, lo que permitió al robot adaptarse dinámicamente a cada situación.

“Puede planificar en tiempo real sus pasos, el ritmo del golpe y la postura corporal según la velocidad y trayectoria de la pelota”.
Este enfoque permite que el robot mantenga la estabilidad y un movimiento más natural, incluso ante pelotas que superan los 100 km/h.
Pese a su alto nivel de precisión, el sistema todavía enfrenta retos importantes:
Los propios desarrolladores reconocen que los datos utilizados siguen siendo “imperfectos”, aunque útiles como base de aprendizaje.
El objetivo del proyecto es avanzar hacia robots capaces de competir y adaptarse a rivales humanos en tiempo real, mediante entrenamiento multiagente.

Además, el modelo LATENT podría aplicarse a otras disciplinas y tareas complejas como:
Este avance refuerza la tendencia de la llamada inteligencia artificial encarnada, que busca llevar capacidades cognitivas y físicas fuera de los laboratorios.
Más allá del espectáculo deportivo, el desarrollo abre la puerta a nuevas aplicaciones en múltiples sectores, desde el entretenimiento hasta la industria.
Fuente: Infobae.









