


El neozelandés Ryan Fox conquistó este domingo el Abierto Británico al firmar una ronda final de 68 golpes, dos bajo par, y asegurar el primer torneo major de su carrera con un decisivo birdie en el hoyo 18 de Royal Birkdale.
Fox llegó igualado en el liderato con el estadounidense Cameron Young, quien había completado una espectacular tarjeta de 64 golpes más de dos horas antes. Sin embargo, el neozelandés respondió en el hoyo más exigente del recorrido al dejar un putt de unos 12 pies y embocarlo para quedarse con el campeonato.
La derrota representó un nuevo revés para Cameron Young, quien volvió a finalizar a un golpe del campeón en un major, después de haber quedado en esa misma posición en el Abierto Británico de 2023. Además, este año perdió el liderato del Masters en la ronda final.
Sam Burns, líder tras las tres primeras rondas, desperdició una ventaja de dos golpes al no conseguir birdies en los últimos 12 hoyos del torneo y terminó a dos impactos del campeón.
Burns había considerado no participar en el Abierto Británico debido al nacimiento de su hija, aunque finalmente decidió competir tras adelantarse el parto de su esposa.









