


El general José Miguel Soto Jiménez, miembro de la Dirección Política del partido Fuerza del Pueblo (FP), afirmó que el papel histórico de Pedro Santana debe ser analizado con equilibrio y sin mitificaciones.
Durante una intervención en el programa El Rumbo de la Tarde, sostuvo que Santana no fue un genio militar, pero sí un actor determinante en el proceso que condujo a la ruptura con Haití.
Soto Jiménez consideró que lo primero es “poner a Santana en su justo lugar”. A su juicio, su relevancia histórica no radica en habilidades estratégicas extraordinarias, sino en su capacidad de liderazgo y autoridad en momentos decisivos.
El dirigente político también cuestionó el uso del término “separación” para describir el proceso histórico. Argumentó que ese concepto supone que ambos territorios estuvieron plenamente unidos, lo cual —según dijo— no se corresponde con la realidad.
Recordó que desde el primer año de la ocupación haitiana se produjeron levantamientos en distintos puntos del país, como San Francisco de Macorís y Los Alcarrizos.
Indicó que estos episodios evidencian que la población dominicana nunca estuvo conforme con la ocupación.
En ese contexto, afirmó que la figura de Santana se consolidó como símbolo de ese proceso, no por genialidad militar, sino por su firme “voluntad de mando”.
Para Soto Jiménez, ese rasgo fue el que terminó convirtiéndolo en la “espada de la separación”, al encabezar la conducción política y militar de un momento histórico clave en la formación del Estado dominicano.









