


El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia alertó que alrededor de 3.9 millones de niños y niñas viven en las zonas afectadas por los fuertes terremotos que sacudieron Venezuela esta semana, situación que pone en riesgo su seguridad, bienestar y acceso a servicios básicos.
La directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, calificó como desgarradoras las imágenes y los testimonios que llegan desde las áreas impactadas por los sismos.
“Las imágenes que nos llegan de Venezuela y los relatos que nos transmiten nuestros colegas sobre el terreno son desgarradores”, expresó Russell.
La funcionaria señaló que la prioridad de la respuesta humanitaria debe estar centrada en la protección de los menores y sus familias, especialmente de aquellos que han perdido seres queridos o cuyas vidas han sido afectadas por la emergencia.
“A medida que se va conociendo con mayor claridad la magnitud de los daños, la seguridad, la protección y el bienestar de los niños y niñas deben seguir siendo el eje central de la respuesta”, indicó.
Unicef advirtió que miles de familias necesitarán asistencia inmediata mientras continúan las evaluaciones sobre los daños causados por los terremotos.
La organización explicó que viviendas, escuelas, centros de salud, sistemas de abastecimiento de agua y otras infraestructuras esenciales pudieron haber resultado afectadas, lo que dificulta el acceso a servicios básicos y aumenta los riesgos para niños, niñas y cuidadores.
Ante este escenario, Unicef informó que coordina acciones con las autoridades nacionales y sus aliados humanitarios para evaluar las necesidades de las poblaciones afectadas y respaldar la respuesta en el terreno.
El organismo busca garantizar acceso a atención médica, servicios de protección, apoyo psicosocial, agua potable y espacios seguros para las familias damnificadas.
En paralelo, la Unidad Militar de Emergencias de España envió hacia Venezuela un equipo USAR especializado en búsqueda y rescate urbano, capaz de desplegarse en pocas horas en cualquier parte del mundo.
El grupo viaja en un avión A330 del Ejército del Aire y del Espacio, que despegó desde la base aérea de Torrejón, en la Comunidad de Madrid.
En claves:
Según el Ministerio de Defensa español, la misión está compuesta por 59 efectivos del Segundo Batallón de Intervención de Emergencias de la UME, con sede en Morón de la Frontera, Sevilla, además de ocho unidades caninas entrenadas para labores de búsqueda.
El equipo cuenta con especialistas en rescate, logística, sanidad, mando y coordinación. También dispone de perros adiestrados y equipos tecnológicos como cámaras de rescate, geófonos, sensores UWB y drones.
Una vez en territorio venezolano, el grupo podrá realizar operaciones de búsqueda y rescate durante las 24 horas, por un período de hasta siete días.









