


Las celebraciones por el título de la Liga de Campeones del Paris Saint-Germain (PSG) en Budapest desencadenaron incidentes violentos en París y otras ciudades de Francia, dejando alrededor de 900 personas detenidas, según informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez.
Esta cifra representa un incremento del 45 % respecto al año anterior, cuando se registraron 592 arrestos tras la primera victoria del equipo dirigido por Luis Enrique. Además, 178 policías y gendarmes resultaron heridos durante enfrentamientos con aficionados que lanzaban proyectiles a las fuerzas de seguridad.
El saldo de los incidentes también incluyó la muerte de un joven que sufrió un accidente con su motocicleta de cross en la ronda de circunvalación de París.
Ante la situación, el presidente Emmanuel Macron condenó la violencia y aseguró que las autoridades serían “intratables” con los responsables.
La fiscal de París, Laure Beccuau, adelantó que los autores de ataques contra la policía serían procesados por tentativa de homicidio voluntario.
Por su parte, el prefecto Patrice Faure destacó la necesidad de diferenciar a los jóvenes violentos de los cientos de miles de personas que asistieron a las celebraciones para divertirse.
Líderes políticos de la oposición de extrema derecha, como Jordan Bardella, calificaron los hechos como escenas de “guerra civil” y llamaron a la población a reaccionar frente a los disturbios.









