


El presidente de la seccional de Santiago Noroeste de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Amaury Ureña, informó que la convocatoria del gremio a un paro por 48 horas es fruto de la falta de respuestas pese a haber agotado los canales de diálogo.
Al hablar a través de una llamada a El Sol de la Mañana en donde expuso su posición respecto al paro de 48 horas convocado por el gremio, indicó que pese a sus reclamos los problemas estructurales en las escuelas de su región continúan sin solución.
"Hay situaciones que tienen más de seis años sin resolverse", señaló Amaury Ureña, haciendo referencia a varias escuelas en su zona que aún enfrentan graves deficiencias en infraestructura.
Un ejemplo claro de esto es la Escuela Camboya, en el sector Francisco Rosario Sánchez, que, dijo, comenzó a ser construida durante el gobierno de Danilo Medina y sigue a medio construir, sin que se haya completado siquiera el 60% de la obra. "Hay más de 300 niños esperando este centro educativo, que sigue a la espera", lamentó Ureña.
Otro caso crítico que mencionó es el centro educativo en el Aguacate, que lleva casi tres años desde que fue demolido. Los estudiantes de este centro están tomando clases en una iglesia debido a la falta de un espacio adecuado. Además, mencionó la situación de la escuela Club Noel, cuya estructura está tan deteriorada que representa un peligro para la seguridad de los estudiantes.
Ureña enfatizó que estos problemas no solo afectan la infraestructura, sino también el proceso pedagógico. Citó el caso de los niños de nivel inicial en las escuelas Meli de Girard y Laura Herrera en Tres Cruces, donde los niños de 3, 4 y 5 años deben compartir aulas con otros niveles, lo que perjudica su desarrollo educativo y pone en riesgo su seguridad.
En respuesta a los cuestionamientos sobre la suspensión de clases, Ureña explicó que el paro es una medida necesaria debido a la falta de respuestas del Ministerio de Educación.
"Nosotros estamos cumpliendo con un derecho legítimo. No podemos seguir con las clases en estas condiciones, donde incluso los estudiantes de la iglesia tienen que dejar la escuela en los días que el espacio es necesario para otro fin", indicó. Aseguró que los paros no son una decisión tomada a la ligera, sino una respuesta a la falta de acción por parte de las autoridades.
Dijo que "No se puede justificar que los estudiantes sigan perdiendo clases por falta de infraestructura", recalcó. Además, señaló que el gobierno no ha proporcionado una solución efectiva, por lo que la protesta es una forma de reclamar lo que los estudiantes merecen: un ambiente adecuado para aprender.
Ureña también criticó la gestión de Luis Miguel De Camps, actual ministro de Educación, por la falta de acción en resolver los problemas estructurales que afectan a las escuelas en Santiago. Destacó que han tenido reuniones con las autoridades y entregado solicitudes formalmente, pero hasta el momento no se han visto avances significativos.
"Si no obtenemos respuesta, tomaremos las acciones que sean necesarias", advirtió el presidente de la ADP.
A pesar de las críticas recibidas, Ureña dejó claro que la ADP continuará con su lucha en defensa de los derechos de los estudiantes y los profesores. Insistió en que el paro es una acción legítima y una necesidad para que el gobierno entienda la urgencia de atender las condiciones de las escuelas en el país.









